jueves, 20 de abril de 2017

ACERCA DE ALCOHOL Y DROGAS EN LOS TÍTULOS DE ALGUNOS TANGOS Y ALGO MÁS




     El alcohol y las drogas no sólo han generado, y siguen generando, patologías, marginalidad, miserias, dólares y delitos, sino, también, palabras, modismos, y hasta títulos de memorables tangos. Entre otros, recordemos Whisky, de Héctor Marcó; El encopao, de Enrique Dizeo; La cocaína, de Gerardo Alcázar; Morfina, de José López García; Metele morfina, de León Belloc; El opio, de Francisco Canaro, y Los dopados, o Los mareados, de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo. 
         Entre las muchas historias sobre drogas y drogadictos que en el mundo han sido, está la que nos cuenta que, en la tarde de un lluvioso domingo, un joven entró en una botica de la londinense calle Oxford y adquirió un frasquito de tintura de opio para calmar su dolor de muelas. Fue así como comenzó para Thomas De Quincey un hábito que habría de atormentarlo la mayor parte de su vida. El uso prolongado de la droga produciría en él lóbregas visiones, horribles pesadillas y períodos de postración física y mental. Y de tales experiencias, De Quincey extrajo su obra clásica, Confesiones de un opiómano inglés. 

Y ahora, vaya como yapa y en cumbia, esta otra historia:

EL AVIADOR

Sin saber nada de aviones
y pretendiendo volar
se le vino a dar la cosa
cuando se acercó al hangar.

El debut lo hizo de un saque.
Le metió para adelante
y sin pensarlo dos veces
se mandó un vuelo rasante.

Cuando consiguió el brevet,
tras pocas horas de vuelo,
era difícil hallarlo
con los dos pies en el suelo.

Y así, volando… volando…
con maquinaria caduca,
perdió brújula una noche
y se encomendó a San Tuca

Y al igual que el Principito,
hoy vive en otro planeta,
no quedando rastro alguno
ni de él ni de su avioneta. 

                                 Luis Alposta

Del reportaje a Acho Estol, realizado por Cristian Vitale en Página 12, el 30 de Junio de 2012
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-25690-2012-06-30.html
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–Y el tema “El aviador”, de Luis Alposta,  Ud. lo musicalizó en clave de cumbia...?

–Me lo mandó él y me dijo que era una metáfora del paco, de un pibe que se iba a la mierda con la droga, y se me ocurrió que tenía que ser una cumbia tipo Wawancó. Cuando le mandé el mail diciéndole eso, me contestó que había sido íntimo amigo de Los Wawancó y me empezó a mandar fotos suyas con ellos. ¡Había estado directamente dentro de la formación! Y, sí, le gustó mucho. Pensé que iba a tener algún recelo con el tema de la cumbia, pero lo subestimé, porque es un moderno absoluto. Todos aprendemos como locos de él.
Ver (hacer click):
 ACERCA DE LOS WAWANCÓ

"El aviador" (2008) - Letra: Luis Alposta - Música: Acho Estol - Canta: Pablo Marchetti