jueves, 7 de diciembre de 2017

ACERCA DEL ORIGEN DE LAS PALABRAS CIGARRO Y TABACO



 



       Según numerosas referencias el español Francisco Hernández de Boncalo (ca 1514-1587), naturalista y médico de Felipe II, fue el primero en llevar a Europa semillas de tabaco.
            Este personaje era dueño de una gran finca situada cerca de la ciudad de Toledo, conocida por el nombre de "los cigarrales", debido a que en esa época sufrían invasiones estivales de plagas de cigarras. Muchos son los que dicen que fue en esa zona donde por primera vez se cultivó tabaco en Europa y de ahí el nombre de "cigarro".

 


   
            
          Por el contrario, otros creen que la palabra proviene de una forma de consumo mediante la cual la hoja del tabaco era envuelta por hojas de mazorcas secas de maíz, adquiriendo así aspecto de langosta o "cigarrón".

 








             


        Por último, los más eruditos -nos dice la Dra. Susana Florez Martín- piensan que el vocablo proviene de la palabra maya con que se designaba al tabaco: "sillar". De ahí evolucionó a "cillar", posteriormente a "cigar" y por fin a "cigarro".
            

       Lo que sí parece claro es el origen de la palabra tabaco que proviene del artilugio que los indígenas usaban para la combustión de las hojas secas, el cual tenía forma de Y, con una extremidad bifurcada que se introducía en la nariz, y a la que denominaban tubaco. 

            Corominas, en cambio, señaló que las palabras de origen árabe tabacco y atabaca se empleaban en España y en Italia mucho antes del Descubrimiento, por lo menos desde 1410, como nombre de diversas hierbas de efecto somnífero.



"Tabaco" - tango - Música de Armando Pontier y letra de José María Contursi -
 Canta Roberto Goyeneche