jueves, 25 de junio de 2015

ACERCA DE LOS CHANTARES

El verbo chantar, de origen gallego, en su acepción familiar significa decirle algo a alguien en la cara sin reparo ni miramiento alguno; cantarle las cuarenta; cantárselas de frente march. Es cuando decimos “No pude aguantar más y se las chanté”.
Otra voz similar a este verbo, pero de ascendencia genovesa, es la que en el juego de las bochas indica el lanzar una de tal modo que golpee a otra y quede como “plantada” en el lugar de ésta. La expresión “chanta cuatro” indica los tantos que se pueden obtener al eliminar una bocha contraria colocando la propia en su sitio mediante un bochazo.
Por esta vía nació también la expresión dársela chanta a alguien, que significa derrotarlo ampliamente, dejarlo sin respuesta.
De igual procedencia es tirarse a chanta, que vale por no querer trabajar o aflojar en el trabajo; despreocuparse.
Chantapufi, que también proviene del genovés y que significa, literalmente, plantaclavos, usándose clavo en el sentido de deuda, pasa a designar al estafador o tramposo que no cumple con sus compromisos. 
Y de chantapufi viene chanta, que es como llamamos al que le gusta aparentar conocimientos o relaciones que no tiene; al fanfa; al insolvente moral; al incumplidor. Al que, cuando vive en estado de chantidad, escala posiciones y pasa a ser un chantún o un chantunazo.

jueves, 18 de junio de 2015

ACERCA DE LOS 7 PECADOS CAPITALES

Ilustracion de Norberto Pagano
            El primer pecado fue la soberbia, el que originó los otros seis, pasando todos a ser los pecados capitales, que son siete.
            A los gnósticos les gusta decir que la única manera de librarse de ellos, es cometiéndolos, porque después uno se arrepiente.
  
LA SOBERBIA: Soberbios son los que indexan su propia estima y apuntan con la nariz al cielorraso. Los que se la piyan, los estirados, los engrupidos. Los que nunca hacen cola.
           
LA ENVIDIA: El primer gran envidioso, sin contar al ángel caído, fue Caín.
A la envidia, flaca y amarillita, se la combate con cintas, cuernitos y ropa interior de color rojo. 

LA AVARICIA: El que amarroca es el que ‘guarda’ para un futuro que nunca llega. De las operaciones matemáticas básicas las únicas que practica son la suma y la multiplicación. 

LA IRA: Para los que quieran ahondar en el estudio de la ira lo aconsejable es: desayuno, almuerzo, y Séneca

LA PEREZA: Perezoso es el fiaca, el que se rasca; el que dice que, si la pereza es madre de todos los vicios, a la madre hay que respetarla.

LA LUJURIA: Tan vieja como la humanidad, la lujuria persigue únicamente los goces de la carne sin discriminar por eso a los vegetarianos.

LA GULA: El morfar como un descosido, el atracón por el atracón mismo, es un pecado que más tiene que ver con la patología que con la Teología moral.

 Aquí (grabación “casera” realizada en 1999 - posteriormente musicalizada por Pascual "Cholo" Mamone*) me refiero al tema, inspirado más en lo visto a diario que en los libros de Teología.
Van encadenados (cuando termina uno empieza el otro) - 
O elija el pecado en la lista de reproducción (ángulo superior izquierdo)


*LOS 7 PECADOS CAPITALES
Cantata profana
de Luis Alposta y Pascual “Cholo” Mamone

Estrenada en el Café Varieté Osvaldo Pugliese,
Centro Cultural de la Cooperación, el 10 de junio de 2003.

La interpretación estuvo a cargo de Luis Alposta, en recitativos, y Pascual «Cholo» Mamone, en bandoneón. Cantantes: Raquel Buela y Andrés Bordoni. Se expusieron ilustraciones que el artista plástico Norberto Pagano creó especialmente para esta obra.

jueves, 11 de junio de 2015

ACERCA DE HIGINIO CAZÓN

Fue Higinio Cazón (1866 - 1915) uno de los más prestigiosos payadores argentinos; un auténtico maestro en el arte del canto alterno y el contrapunto. Un arte que, según Plutarco, ya cultivaban Hesíodo y Homero.
            De Higinio Cazón, tenemos, lamentablemente, muy pocos datos biográficos, pero sí sabemos de sus exitosas giras y que dio a la imprenta muchas de sus décimas en un 'cuaderno' (al estilo de la época) al que tituló “Alegrías y Pesares”. Sabemos también que su fama ya estaba consolidada en 1896, cuando el 30 de junio de ese año se midió por primera vez, en el teatro Doria, con Gabino Ezeiza; y que el 5 de mayo de 1897 intervino en una payada de tres que hizo época, en la que uno de sus contendientes volvió a ser el mismo Gabino.
Entre sus payadas memorables figuran las que sostuvo en el teatro San Martín, de Córdoba, en 1912, con Ambrosio Río y su encuentro con Sócrates Fígoli en Junín.
Sus actuaciones en circos, teatros y salones, y su acercamiento a autores como Ángel Villoldo, dejaron entre sus seguidores el entrañable recuerdo de un moreno robusto y de vestir cuidado, que incluía tangos criollos en su repertorio.
Su muerte, debida a un síncope cardíaco, se produjo el 3 de marzo de 1915 durante una gira, en la ciudad de Balcarce. Tenía 48 años y estaba domiciliado en la calle Burela 2275, posteriormente, casa de la familia Canicoba, también muy ligada a la historia de Villa Urquiza, mi barrio.

En el frente de dicha casa, la Junta de Estudios Históricos de Villa Urquiza, el 15 de noviembre de 2003, descubrió una placa recordatoria fileteada por Luis Zorz. En dicho acto hablé, representando a la Junta, y en nombre de los payadores hablaron Víctor Di Santo y el historiador Abel Zabala. (La placa actualmente ha sido retirada debido a tareas de reedificación. Finalizadas las obras volverá a ser colocada).                    

El nombre de Cazón es recordado en la milonga El morocho y el oriental, de Enrique Cadícamo y en el tango Café de los angelitos, de Cátulo Castillo.













En respuesta a la gestión que iniciara en el 2004 la Junta de Estudios Históricos de Villa Urquiza,
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
sanciona con fuerza de Ley

Artículo 5°.- Denomínase "Higinio Cazón" al cantero ubicado en la calle Mendoza entre las calles Andonaegui y Barzana.
Artículo 6°.- Comuníquese, etc.
SANTIAGO DE ESTRADA
ALICIA BELLO
LEY N° 2.049
Sanción: 03/08/2006
Promulgación: Decreto Nº 1.257/006 del 24/08/2006
Publicación: BOCBA N° 2514 del 1°/09/2006
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EL GAUCHO - Higinio Cazòn
Del volumen titulado “Alegrías y pesares”

Del gaucho,¡ya ni el recuerdo
De ese tipo va quedando!...
Todos se van acabando
Como una raza maldita.
Darle honor se necesita
Porque el paisano luchó
Y toda su sangre dio
Por esta tierra bendita.

Güemes con gauchos de nota
Se supo hacer coronar
De gloria como patriota,
Con gente de chiripá.
Hoy debemos lamentar
Que han muerto esos servidores
Que enlazaron los cañones
Del enemigo tenaz.

Del Paraná en sus riberas
Más de un recuerdo han dejado
Los paisanos que han luchado
Con honor por su bandera.
El paisano adonde quiera
Ser buen soldado mostró,
En Chacabuco y Maipó
Y más tarde en las fronteras.

Vean los hechos nacionales,
Busquen un hecho de guerra,
Que no esté representado
El paisano de esta tierra.
Es el primero en la guerra,
Sarmiento solía decir: 
El último en recompensas,
Y el duro para morir.


















jueves, 4 de junio de 2015

ACERCA DE LA PALABRA MINISTRO

No obstante saber bien que para un ministro no hay nada más importante que su propia cartera, y que el que hoy lo es de Relaciones Exteriores mañana lo puede ser del Interior, y que a cada ministro le llega su ministerio de Economía, abro el diccionario en la eme buscando una definición y leo: ministro, juez que se emplea en la administración de justicia / El que está empleado en el gobierno para la resolución de los negocios políticos y económicos / Jefe de cada uno de los departamentos en que se divide la gobernación del Estado, el cual es, en el régimen constitucional, responsable de todo lo que en su respectivo ramo se ordena. Nómbralo el jefe del Estado, cuyos decretos refrenda, para que se estimen válidos y legítimos.
Hasta hace aproximadamente sesenta años, la palabra ministro, por asociación con mino, tuvo vigencia lunfarda con el significado de “homosexual pasivo”. Después cayó en desuso.
Y aquí recordemos que la palabra “ministro” viene del latín, minister, con el significado de “sirviente”, “criado”, o sea lo opuesto a magister, magistrado, alto dignatario. 
Y en este concepto está la idea de que los ministros deben servir al magistrado y al pueblo, aunque  quieran hacernos creer lo contrario.