jueves, 28 de abril de 2011

ACERCA DE CÓMO LOS JAPONESES CONOCIERON A ROSITA QUIROGA

Junzaburo Mori, bien puede ser considerado, junto con el barón Megata, su amigo, el primer gran difusor del tango argentino en Japón. Autor de innumerables artículos sobre el tema y de libros tan importantes como Tango (primer libro de autor japonés que abordó este tema), editado en Tokio en 1930, y El baile argentino (un método para bailar el tango), publicado en la misma ciudad en 1933.
Rosita en casa de Alposta con Yoshihiro Oiwa y Sra. - 21 de agosto de 1983
Y ahora, en relación a la importación de discos argentinos por parte de los japoneses a comienzos de la década del treinta, quiero rescatar una anécdota de la que el mismo Mori fuera protagonista.
Por especial solicitud a la compañía grabadora Victor-Japón, él había conseguido que le importaran discos de tangos argentinos, totalmente instrumentales, ya que los quería para su difusión bailable.
En uno de los envíos le llegó, por error de despacho, el que sería el primer disco de folklore enviado a Japón: una ranchera y un gato de don Andrés Chazarreta, y una placa de Rosita Quiroga interpretando los tangos Julián y Negro.
Según me relató el señor Mori, a quien tuve oportunidad de visitar en 1976, el particular estilo de Rosita Quiroga lo emocionó tan profundamente que fue el factor determinante para que cuatro años más tarde, conjuntamente con Tadao Takahashi, al editar el primer álbum de tangos en Japón, la incluyera con Vieja Guitarra. Y ese fue el tema que sirvió para hacer conocer a Rosita en el país nipón.

Audio: "Japonesita" (fox - trot) - Canta Rosita Quiroga - año 1927
(Click en el triángulo de play)