jueves, 10 de abril de 2014

ACERCA DE LA ENVIDIA

"La Envidia" - Ilustración del pintor Norberto Pagano
     La envidia es una tendencia a entristecerse, y hasta deprimirse, por el bien y la prosperidad ajena como si fuera algo que mermara nuestra superioridad. A menudo va acompañada del deseo de ver al otro privado del bien que nos deslumbra y nos quita el sueño.
            La envidia es hija de la soberbia, que no puede bancarse superiores ni rivales; el envidioso sufre cuando oye alabar a otros y procura negar o atenuar aquellos elogios hablando mal (con verdad o sin ella) de las personas que son alabadas.
            La envidia suscita sentimientos de odio; siembra discordias entre extraños y en el seno de las familias; impulsa a la búsqueda inmoderada de riquezas y honores para ser más que aquellos a quienes se envidia. La envidia quita la paz del alma y es el único pecado capital que no proporciona ninguna satisfacción al que la padece.
Si la envidia hablara (o cantara), seguramente lo haría de esta forma:

CANCIÓN DE LA ENVIDIA

(de "Los 7 Pecados Capitales" -
Cantata de Luis Alposta
y Pascual 'Cholo' Mamone)
 
Suspicaz, ponzoñosa,
flaca y amarillita,
intrigante, quejosa,
histérica y marchita,
soy propensa al ataque:
si hay algo que me irrita
es que otro se destaque.

Yo soy la que ligó en la repartija
los oscuros frasquitos del veneno.
Es más fuerte que yo. Me doy manija.
¡No puedo soportar el triunfo ajeno!

A veces me disfrazo,
según el caso.
Por fuera las palmadas,
por dentro las puteadas.
Siempre el logro del otro es mi fracaso.

Yo soy la que ligó en la repartija
los oscuros frasquitos del veneno.
Es más fuerte que yo. Me doy manija. 
¡No puedo soportar el triunfo ajeno!

"Envidia"  es,  también,  el  título  de  un  viejo  tango  de  Amadori  y  Canaro.
Canta Ada Falcón con la orquesta de Francisco Canaro