jueves, 16 de junio de 2011

ACERCA DEL TANGO Y EL HOSPITAL


Me contaba Mario Canaro que en una oportunidad en que Augusto P. Berto lo visitó al Dr. Pedro Chutro para pedirle el favor de que atendiera a uno de sus músicos en el Hospital, el distinguido cirujano, sonriendo, le contestó lo siguiente: 
 
-Sí, pero con una condición. 
-¿Cuál? 
-Que su amigo no me dedique ningún tango. 
Creo que esta anécdota nos muestra con toda claridad lo frecuente que era entonces, entre los músicos, dedicar tangos a los médicos como testimonio de gratitud y amistad. Y no sólo a los médicos. Nuestros músicos también se ocuparon de los practicantes, de los boticarios, de los hospitales, de los medicamentos, de las enfermedades. ¡Si hasta el dengue tuvo sus tangos!
Hoy vamos a recordar algunos de esos tangos, cuyos títulos aluden a distintos hospitales.
HOSPITAL DURAND: tango de Juan Marini, dedicado a los practicantes del Hospital Durand.
CLÍNICAS: tango de Alberto López Buchardo, dedicado a los practicantes del Hospital Clínicas.
MUÑIZ: tango milonga de Víctor Troysi, dedicado a los internos del Hospital Muñiz. 
PIROVANO: tango de salón, de Domingo Santa Cruz, dedicado a los practicantes del Hospital Pirovano. 
SAN ROQUE (hoy Ramos Mejía): tango milonga de Alfonso Diez Jones, para los internos de dicho hospital. 
RAWSON: tango de Eduardo Arolas, con dedicatoria a los doctores Pedro Sauré, Juan Carlos Aramburu y Cleto Santa Coloma.
 Y SALA CUNA: tango de Armando Arcidiácono, dedicado a su fundador, el distinguido médico Toribio Piccardo. 
¡En fin! Aquella fue una época en la que siempre se encontraban motivos para componer música, y la ciudad entera era canto. 



"RAWSON" ( tango) - de y por Eduardo Arolas - año 1917
(Click en el triángulo de play)