jueves, 6 de marzo de 2014

ACERCA DEL NEGRO RAÚL

Se llamaba Raúl Grigeras. *
Una vieja crónica nos recuerda que nació en San Telmo, en 1886.  Aunque nunca se supo, en rigor de verdad, si tenía edad. Apareció en las calles de la ciudad como un muñeco negro perdido por una comparsa carnavalesca. En seguida lo adoptaron los patoteros; los niños bien. Esos niños que, vaciando sobre él sus guardarropas, lo convirtieron en un dandy de segunda mano.
Y otro, con igual título,
con música de Juan Polito y D. Lurbes (Dimas),
y letra de Luis Rubistein y Dante A. Linyera
Algunas veces, cuando las vacas perdían precio, lo olvidaban un poco y, entonces, el Negro vendía sus sombreros, sus trajes y sus botines amarillos y aparecía por las calles con pantalones de golfer y pantuflas. Era cuando los chicos se reían del Negro Raúl y lo corrían a pedradas, como si corrieran a vejigazos por la calle a un viejo y triste payaso de circo.
Vivía en la esquina de Corrientes y Esmeralda. En la vereda. Dormía no se sabe dónde o no dormía nunca, porque estaba siempre ocupado diciendo frases ingeniosas o paseando por la calle Florida del brazo de algún elegante gracioso.
Una vez lo llevaron a París y otra, lo encerraron en un ataúd y lo enviaron de regalo a sus amigotes de Mar del Plata. 
Cuando una nueva manera de vida barrió a los patoteros, el Negro Raúl no encontró una sola puerta que se le abriera a la urgencia humana del hambre, del frío y la soledad. Alguien que se había reído mucho con las cosas de Raúl Grigeras gestionó su alojamiento en una casa de salud, donde murió en 1955, en un mundo alucinado y fantasmagórico. No muy diferente de ese otro mundo en el que le tocó vivir. 

* Raúl Grigeras falleció el 9 de agosto de 1955 en la colonia psiquiátrica “Dr. Domingo Cabred”, de Open Door. Nadie reclamó sus restos, que fueron arrojados a una fosa común.

"El Negro Raúl", por Los gauchija - en Venecia