jueves, 24 de abril de 2014

ACERCA DE ALGUNOS TÉRMINOS RELACIONADOS CON EL BILLAR

Con Edmundo Rivero jugando al pool - Batán - 27 / V / 1984 
      Palabras que, también, forman parte de la cultura del billar:
Bagre: Carambola que sale (de carambola), no porque el jugador la hubiese pensado, sino porque las bolas se reunieron fortuitamente.
Pifia: Tacada en falso. Lo habitual es que ocurra cuando al taco no se le puso suficiente tiza.
Corbata (de): Paso de la bola del que juega, entre la bola a la que va dirigida y dos bandas que forman ángulo.
Bola (no dar): Cuando la bola del que juega no pega a la bola a la que va dirigida.
Antiguamente, en los cafés con billares, dar las bolas (de billar) significaba que quien las recibía merecía confianza en su capacidad de juego (el temor mayor era al desgarro del paño por un tacazo mal dado).. No dar bola, por el contrario, significaba no permitirle jugar. No dar bola a algo o alguien equivale a ignorarlo. El término bola se trasladó a pelota, con igual significado.
En el Augusto Vergez Billar Club - 5 - V - 2013 a las 17, 05 !!
Lujo: En el juego de carambolas o en el juego a tres bandas, jugada consistente en lanzar la bola blanca para que toque una banda antes de tocar la primera bola objetivo.
Fantasía: Carambola muy difícil e imaginativa.
Reculié: Se emparenta con recular, ir para atrás, arrugar, etc, pero es básicamente un golpe de taco que hace que la bola gire sobre si misma, retrocediendo. (Pegarle de reculié, o tirar un reculié).
¡Y el terror del paño!
El Massè: Ataque con efecto en el que el golpe sobre la bola se da con el taco cercano a la posición. La consecuencia es que la bola golpeada describe una curva pronunciada en su recorrido. Se usa habitualmente en jugadas de fantasía, o para sortear alguna bola o bolas que no se quieren golpear cuando no existe otra solución. Uno de los tiros con peor porcentaje de acierto, debido a su dificultad extrema.



 HOMENAJE AL BILLAR Y A JUAN NAVARRA
"A tres bandas" - tango de Bautista Bonacossa - por Héctor Varela



jueves, 17 de abril de 2014

ACERCA DEL ORIGEN DE LA PALABRA

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. De este modo reconoce San Juan la fuerza de las palabras, identificándolas con el mayor de los misterios: la divinidad.
Tan antigua como la Grecia clásica y, probablemente más aún, es la cuestión de cómo adquirió el hombre el don de la palabra: ya Pitágoras, Heráclito, Platón y Aristóteles especularon sobre ello.
Hasta la era darwiniana, los biblicistas y hebraizantes adoptaron la creencia de que Adán adquirió el don de la palabra del mismo modo que adquiriera la mujer, esto es, por gracia divina. Le correspondió así a Adán darle nombre a los animales y a las cosas. Y ese fue su primer acto poético. Creían asimismo que, en un principio, todos los hombres hablaban una lengua común hasta que intentaron construir la torre de Babel, que llegara hasta el cielo, por lo que Dios castigó su insolencia y confundió sus lenguas. 
La Torre de Babel - Óleo de Pieter Brueghel el Viejo
Lo cierto es que, durante siglos, se debatió la cuestión de cuál era el primer lenguaje hablado entre los hombres, con la inferencia de que quienes lo hablasen serían considerados como descendientes directos de la pareja primitiva. Un erudito anónimo, que solía dejarnos con la boca abierta en un café del barrio, sostenía la opinión contraria, es decir, que ya en el Paraíso Terrenal existían diversas lenguas y que Dios hablaba en protoindoeuropeo, Adán le respondía en sánscrito y  la serpiente tentó a Eva... en lunfardo. 

"El chamuyo" - Letra de Felipe Fernández (Yacaré) Música de Edmundo Rivero  
Canta Edmundo Rivero

jueves, 10 de abril de 2014

ACERCA DE LA ENVIDIA

"La Envidia" - Ilustración del pintor Norberto Pagano
     La envidia es una tendencia a entristecerse, y hasta deprimirse, por el bien y la prosperidad ajena como si fuera algo que mermara nuestra superioridad. A menudo va acompañada del deseo de ver al otro privado del bien que nos deslumbra y nos quita el sueño.
            La envidia es hija de la soberbia, que no puede bancarse superiores ni rivales; el envidioso sufre cuando oye alabar a otros y procura negar o atenuar aquellos elogios hablando mal (con verdad o sin ella) de las personas que son alabadas.
            La envidia suscita sentimientos de odio; siembra discordias entre extraños y en el seno de las familias; impulsa a la búsqueda inmoderada de riquezas y honores para ser más que aquellos a quienes se envidia. La envidia quita la paz del alma y es el único pecado capital que no proporciona ninguna satisfacción al que la padece.
Si la envidia hablara (o cantara), seguramente lo haría de esta forma:

CANCIÓN DE LA ENVIDIA

(de "Los 7 Pecados Capitales" -
Cantata de Luis Alposta
y Pascual 'Cholo' Mamone)
 
Suspicaz, ponzoñosa,
flaca y amarillita,
intrigante, quejosa,
histérica y marchita,
soy propensa al ataque:
si hay algo que me irrita
es que otro se destaque.

Yo soy la que ligó en la repartija
los oscuros frasquitos del veneno.
Es más fuerte que yo. Me doy manija.
¡No puedo soportar el triunfo ajeno!

A veces me disfrazo,
según el caso.
Por fuera las palmadas,
por dentro las puteadas.
Siempre el logro del otro es mi fracaso.

Yo soy la que ligó en la repartija
los oscuros frasquitos del veneno.
Es más fuerte que yo. Me doy manija. 
¡No puedo soportar el triunfo ajeno!

"Envidia"  es,  también,  el  título  de  un  viejo  tango  de  Amadori  y  Canaro.
Canta Ada Falcón con la orquesta de Francisco Canaro

jueves, 3 de abril de 2014

ACERCA DEL BOICOT Y EL LINCHAMIENTO

El padre John O'Malley arengando a los vecinos.
Él fue el creador del término boicotear.
Boicotear significa privar a una persona o a una entidad de toda relación social o comercial para perjudicarla y obligarla a ceder en lo que de ella se exige.
La palabra boicot surgió en 1880, cuando un grupo de campesinos irlandeses se vio ante la imposibilidad de hacer pagos sus alquileres. Un oficial británico retirado, Charles Boycott, administrador insensible y fiel a los intereses del trompa de las tierras, insistió en querer cobrar a cara de perro y así le fue. El peluquero, el panadero y el almacenero de la esquina se negaron a atenderlo. El cartero dejó de entregarle la correspondencia y cada vez que se encontraban con él en la calle le sacaban la lengua y le hacían cortes de manga. En realidad lo que le hicieron fue la vida imposible y el pobre Boycott, el primer boicoteado de la historia, al menos con ese nombre, no tuvo más remedio que regresar a Londres y comprobar cómo se internacionalizaba e inmortalizaba su apellido.
Charles Lynch
El linchamiento es una forma de ejecución (sin proceso ni juicio alguno), realizada por grupos organizados o multitudes, que se lleva a cabo contra alguien de quien se presume autor de un delito. El término deriva del nombre de un juez de paz de Virginia, EE.UU., del siglo XVIII, Charles Lynch, quien ordenó ejecuciones sin juicio previo durante la guerra de la independencia estadounidense.
 Como vemos, aquí cada carlitos hizo de su apellido un verbo: boicotear y linchar.

 Y hablando del buen nombre y honor, sus familias... ¡completamente agradecidas! 






                                          "La maestra" - de y por Héctor Gagliardi
                                                          ( boicot a la "suplente")