jueves, 27 de agosto de 2015

ACERCA DE UNOS VERSOS...

           sobre un desconocido al que vi en el vestíbulo de una casa, colgando de una soga al cuello sobre el primer rellano de la escalera. Fue en la esquina de Juncal y Libertad (Cinco Esquinas), una mañana de invierno de 1950 cuando iba camino al Colegio Nacional Sarmiento. *
            Al tiempo, escribí estos cuartetos que años después musicalizó y cantó Edmundo Rivero. 

CUARTETOS  PARA  UN  AHORCADO

                                              Dicen  que  fue  en  el  árbol  del  pasado
                                              donde  colgó  la  soga  del  recuerdo.
                                              ¿Filósofo,  poeta,  loco  o  cuerdo?
                                              Nos  pregunta  su  sombra  desde  el  muro.

                                              Sólo  sé  que  vistiendo  traje  oscuro,
                                              ciñó  a  su  cuello  el  lazo,  suavemente,
                                              dejó  caer  el  banco  del  presente
                                              y  le  sacó  la  lengua  a  su  futuro.
                                                                                                      Luis  Alposta

Canto y guitarra: Aldo Videla 



Julián Centeya - año 1966 - Radio Argentina 

   *   "Por propuesta del Intendente de Policía Hipólito Vieytes, el 8 de marzo de 1814 el Gobierno había dispuesto ascender a Capitán de Ejército a Rafael Feliciano Alcaraz, designándolo simultáneamente comandante del Piquete Selador (sic) de Policía. A partir de ese momento y durante once años el preboste Alcaraz, como generalmente se lo denomina, llenó un capítulo especial en la historia de nuestra policía."

            "Fueron célebres su partida, su honradez, su prescindencia de la política, su coraje personal y especialmente su ferocidad con los delincuentes a los que, si habían muerto o herido a un vigilante, los colgaba sin ningún trámite del árbol más cercano. Uno de estos ajusticiamientos sumarios ocurrió en 1818 cuando el preboste se enteró de que una banda de malhechores planeaba asaltar la quinta de Martín de Elordi, ubicada en las dos manzanas comprendidas por las actuales Guido, Juncal, Montevideo y avenida Quintana. Es decir, lo que hoy conocemos como las Cinco Esquinas."

            "Alcaraz emboscó a los delincuentes y después de una intensa refriega consiguió matar al cabecilla y capturar al resto de los bandidos. De inmediato puso en práctica su expeditivo sistema judicial, ahorcando a los prisioneros en los árboles de la misma quinta que habían querido asaltar, dejándolos varios días colgados como escarmiento. Es de imaginar que por un tiempo ni el señor Elordi ni su familia se acercaron a la quinta."

            "Si bien estos árboles de las Cinco Esquinas se hicieron tristemente famosos por los ahorcados, más adelante, en esa misma quinta, ­siendo para entonces propiedad del doctor Francisco Almeira­ se plantaron el primer algarrobo y el primer palo borracho que conoció Buenos Aires."   
                          Jorge Labraña 

jueves, 20 de agosto de 2015

ACERCA DE LAS MUJERES DE ADÁN

   Cruce de antiguos mitos hebreos con el tango

Dios extrajo a Eva del costado de Adán
Capitel de la Iglesia Santo Domingo (Soria) - siglo XII
     a.Cuando Dios creó al hombre no utilizó tierra al azar, sino que eligió para ello polvo puro.
Como era hijo de Adama (“Tierra”), el hombre se llamó a sí mismo Adán, en reconocimiento de su origen; o tal vez a la Tierra se la llamó Adama en honor de su hijo, a quien algunos le hacen derivar el nombre de adom (“rojo”), aduciendo que fue formado con arcilla de ese color.
Aunque se dude que la palabra masculina adam (“hombre”) y la femenina adama (“tierra”) tengan una etimología común, esta relación está implícita en Génesis II, habiendo sido Quintiliano el primero en sugerir que también existe entre las palabras latinas homo (“hombre”) y humus (“tierra”).
Las especulaciones acerca del origen de Adán (que leído a la usanza hebraica, o sea al vesre, es Nada) han existido siempre y, según un original griego, “su nombre proviene de las iniciales de los cuatro vientos principales: Anatole, Dysis, Arctos y Mesembria”, porque su cuerpo fue creado con polvo recogido en los cuatro puntos cardinales.
  
b.   Después de haber creado al hombre, Dios hizo que éste le diera nombre a los animales domésticos, a las aves del cielo y a las bestias del campo.
Están los que dicen que esto no es más que una fábula, derivada tal vez de un mito, acerca de cómo fue inventado el alfabeto, dado que, la primera y la tercera letras hebreas son aleph y gimmel, o sea “buey” y “camello”.
Y, volviendo al relato, cuando desfilaron ante él en parejas, Adán –que ya tenía alrededor de veinte años- se sintió celoso de ellos. Por consiguiente exclamó: “¡Todas las criaturas, menos yo, tienen la compañía adecuada!” y rogó a Dios que remediara esa injusticia.

c. Entonces Dios creó a Lilit, la primera mujer, como había creado a Adán, salvo que utilizó para ello inmundicia y sedimento en vez de polvo puro.
“Adán y Lilit nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilit consideraba ofensiva la postura recostada que él exigía” (posición misionaria).
“¿Por qué he de acostarme debajo de ti?” –preguntaba- “Yo también fui hecha con polvo, y por consiguiente soy tu igual.” Como Adán trató de obligarla a obedecer por la fuerza, Lilit, indócil, pronunció un nombre mágico, se elevó en el aire y lo abandono.
Adán se quejó a Dios: “Me ha abandonado mi compañera.” 
Inmediatamente Dios envió a los ángeles Senoy, Sansenoy y Semangelof para que llevaran a Lilit de vuelta. La encontraron a orillas del Mar Rojo (esto recuerda la antigua creencia hebrea de que el agua atrae a los demonios), región que abundaba en demonios lascivos con los que ella copulaba. Se negó a regresar.
Algunos dicen que, posteriormente, Lilit gobernó como reina en Saba. Y a propósito, Salomón sospechó que la Reina de Saba era ella, porque tenía piernas peludas.
A Lilit, que tiene sus antecedentes asirio-babilónicos y sumerio, la etimología popular hebrea la hace derivar de layil, “noche”, y, en consecuencia, aparece frecuentemente como un monstruo nocturno peludo, lo mismo que en el folklore árabe.
Se dice también que, aún hoy, seduce a los hombres que sueñan, cualquiera de los cuales, si duerme solo, puede ser su víctima.
Predecesora de Eva, Lilit ha sido excluída por completo de la Sagrada Escritura, aunque la recuerda Isaías como habitante de las ruinas desoladas, donde la acompañan sátiros, chacales, serpientes, hienas y buitres (véase 34, 14-15).
Parece, a juzgar por los relatos midrásicos acerca de su promiscuidad sexual, haber sido una diosa de la fertilidad, y así aparece en una tableta sumeria del año c. 2000 a. de C., encontrada en Ur, con el nombre de Lillake.


d. Milenios después, habremos de encontrarla al sur del continente americano, más precisamente en la ciudad de Buenos Aires, pero esta vez con el nombre de “Lita” y dando título a un tango instrumental de Samuel Castriota.
      Posteriormente, letra de Pascual Contursi mediante, su nombre volverá a ser excluído, pero ahora de los registros autorales, para ser reemplazado por el de “Mi noche triste” (y aquí, recordemos que el significado de Lilit es “noche”).
      Mi noche triste, es la primera obra con letra argumentada que inicia la modalidad denominada “tango canción”. Y es, a la vez, la primera en llegar al disco en la versión antológica de Carlos Gardel, el 9 de abril de 1917.
      En esta letra, vemos a una Lilit reincidente, abandonando a su hombre y sumiéndolo en la desolación:

“Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón...”

(I)

      Y luego, al mismo hombre que, al dormir solo, pasa a ser también su víctima potencial:

“De noche, cuando me acuesto,
no puedo cerrar la puerta
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés...”

      Como “Reyna de Saba” la encontraremos en un viejo tango de Rosendo Mendizábal, escrito alrrededor de 1910, en el que, siempre ligera de cascos, aparece bajo la forma de una yegua de carrera.

                                   (II)

e. “Sin desanimarse, por no haber dado a Adán una compañera satisfactoria, Dios probó de nuevo” y le dejó que observara mientras Él creaba una anatomía femenina utilizando huesos, tejidos, músculos, sangre y secreciones glandulares, cubriéndola luego con piel y agregando mechones de cabello en algunos lugares.
      La vista de todo esto causó a Adán tal desagrado que, inclusive cuando esa mujer -¡que no tiene nombre! y tal vez por eso se la conoce como la primera Eva- fue terminada, sintió una repugnancia invencible.

“Era tan fulera
que la vi, di un grito,
lo demás fue un sueño...
¡Yo me desmayé!...”

(III)

“Dios supo que había fracasado una vez más” y expulsó a esta primera Eva. Adónde fue ella nadie lo sabe con seguridad, aunque algunos sostienen que, posteriormente, Caín y Abel se la disputaron.

f.    Dios actuó entonces por tercera vez. Tomó una costilla de Adán mientras este dormía y formó con ella una mujer; luego la adornó como una novia y le trenzó el cabello, antes de despertar a Adán, quien al verla quedó embelesado y exclamó:

“Esta sí que es hueso de mis huesos
y carne de mi carne,
ésta será llamada varona,
porque del varón ha sido tomada.”

“Trenzas
seda dulce de tus trenzas...”

(IV)

(Después la llamó Eva, “madre de todos los vivientes”).
Y Dios permitió que Adán y Eva comieran los frutos de todos los árboles del Edén, menos los del de la Ciencia del Bien y del Mal, pues probarlos, e inclusive tocarlos, implicaría la muerte.

g.   Después hizo su aparición la serpiente.

  
Algunos dicen que, en realidad, era el arcángel Samael (“Veneno de Dios”, alias “Satán”) disfrazado; el que engendró a Caín con Eva.
Según relatos, Samael nunca se acostó con ella antes de que lo hiciese con Adán.
Verlos haciendo el amor, desnudos y sin avergonzarse, dio celos a Samael, quien esperó a que Adán se acostase con Eva y se quedase dormido, para ocupar entonces su lugar. Eva se entregó a él y concibió a Caín. (La atribución a Samael de la paternidad de Caín, tiene por propósito explicar el origen del mal).
Al parecer, lo único que utilizó la serpiente para seducir a Eva fue su voz. John Milton, en El Paraíso Perdido, dice al respecto:
“Enseguida comenzó a hablar, con una voz emitida por medio de aire vocal de indefinible acento, que variaba a medida que iba desarrollando su discurso. Y tomaba inflexiones tan distintas y adecuadas, al objeto de decir en cada momento aquello que más pudiese agradar a Eva, que su charla resultaba casi irresistible.”
Esto, quizás, fue lo que llevó al lingüista sueco Andreas Kemke, a decir que en el Paraíso Terrenal Dios hablaba en sueco, Adán le respondía en danés y que la serpiente la tentó a Eva en francés.
Luego, la serpiente empujó rudamente a Eva contra el Árbol de la Ciencia y le dijo: “No has muerto después de tocar este árbol, ni morirás después de comer su fruto.”
Convencida Eva, probó del fruto prohibido y buscó más tarde, llorando, que Adán hiciese lo mismo.
Aunque la belleza de Eva lo embelesaba, Adán luchó durante tres horas contra la tentación de comer y hacerse igual a ella; mientras tanto tenía el fruto en la mano.
Por fin dijo: “Eva, prefiero morir a sobrevivirte.”

“Sin embargo ante el Eterno
será el mismo mi desdén...
En mi amor profundo y tierno
por seguirte hasta el infierno
¡yo despreciaré el Edén!

(V)

Y dicho eso, probó el fruto.

         h.   Y Yahvéh castigó a Eva por haber causado la Caída del hombre.
Y los mitógrafos también aportaron lo suyo, haciendo que se formara de una costilla de Adán, anécdota que se basa, al parecer, en la palabra hebrea tsela, que significa “costilla” y “un tropezón”, “obstáculo”, “infortunio”.
Una vez expulsados del Paraíso, Adán, “aullando entre relámpagos, perdido en la tormenta de su noche interminable” (VI), rogó el perdón de Dios e hizo penitencia en un caudaloso río durante siete semanas.

“... Puede ser que el Dios piadoso
quiera darme su perdón.”(V)

Finalmente, un ángel fue a consolar a Adán, enseñándole a utilizar las herramientas y a manejar los bueyes, para que no se retrasase al arar.

“Ahora, cuesta abajo en mi rodada
las ilusiones pasadas
yo no las puedo arrancar.
Sueño, con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá.“

(VII)


FUENTES CONSULTADAS

BERESHIT RABBATI. Midrash (1) sobre el Génesis, abreviado de un midrash más largo recopilado por el rabino Moshe Hadarshan en la primera mitad del siglo XI en Narbona. Edición de Hanoch Albeck, Jerusalén, 1940.

EL PARAÍSO PERDIDO. John Milton - Ed. Edime - Madrid, 1978.

GENESIS APOCRYPHON. ed. por N. Avigad y Y. Yadin - Jerusalén, 1956.

LA SANTA BIBLIA. (Antiguo Testamento) - Centro de Ediciones Paulinas - Buenos Aires, 1976.

LIBRO DE ADÁN. Apócrifo. Traducción del armenio y revisión de Erwin Preuschen - Giessen, 1900.

LOS MITOS HEBREOS. El Libro del Génesis. Robert Graves y Raphael Patai - Ed. Losada - Buenos Aires, 1969.

SEDER GAN EDEN. Midrash que describe el Jardín de Edén , recopilado c. 1050 a. de C. Publicado en Beth Ha Midrash – ed. por Adolph Jellinok – 6 vols. – Leipzig, 1853 – 77; reimpresión fotostática, Jerusalén, 1938.

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(1). Midrash, Midrás. Es el nombre genérico del tipo principal de literatura rabínica, en forma de exposiciones exegéticas agregadas a los versículos bíblicos.
      Los Midrashim, Midrasim (en plural) fueron escritos y recopilados desde el siglo II hasta el XII aproximadamente.

(I). “Mi Noche Triste” – Tango de Samuel Castriota y Pascual Contursi.

(II). “Reina de Saba” – Tango de Rosendo Mendizábal, dedicado a una yegua de carrera.

(III). “¡Justo el 31!” – Tango de Enrique Santos Discépolo y Ray Rada.

(IV). “¡Trenzas...!” – Tango de Armando Pontier y Homero Expósito.

(V). “Desdén” – Tango de Carlos Gardel y Mario Battistella.

(VI). “Tormenta” – Tango de Enrique Santos Discépolo.
  
(VII). “Cuesta Abajo” – Tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.

jueves, 13 de agosto de 2015

ACERCA DEL LENGUAJE DE LOS GESTOS (2)

      Si  bien  el  lenguaje  de  los  gestos  nace  como  una  necesidad  entre  los  sordomudos, en  el  mundo  del  hampa,  con  tendencia  a  la  ocultación  frente  a  personas  ajenas,  el  lenguaje  gestual  se  impone  como  lengua  secreta.
            Y  así  como  hay  un  lunfardo  hablado,  también  existe  un  lunfardo  de  señas.  Es  un  lenguaje  que  se  practica  con  las  manos,  como  el  de  los  trapenses  o  el  de  los  boy-scouts.
Con Lionel Godoy
            Hablando  de  este  tema,  Edmundo  Rivero,  que  cantó,  en  el  sentido  lírico  del  término,  en  casi  todas  las  cárceles  de  Buenos  Aires,  solía  traer  a  cuento  estos  ejemplos:  pasarse  la  mano  por  la  solapa  quiere  decir:  ¡Ojo,  viene  la  cana!;  pasarse  el  dedo  por  la  mejilla  o  rascársela,  significa  “Cuidado,  el  tipo  que  tenés  al  lado  es  un  batidor”.  Pasarse  el  dorso  de  la  mano  por  la  mejilla  de  arriba  abajo  quiere  decir  “ese  tipo  es  un  cara  afeitada,  un  cara  lisa,  un  cafishio  o  explotador  de  mujeres”.  Una  vez,  en  una  cárcel,  Rivero  le  preguntó  a  un  interno  por  qué  estaba  allí.  Y  la  respuesta  fue  la  siguiente:  “¡DequerusaLa  Prensa!”  y  dejó  de  hablar.  Lo  que  ocurrió  fue  que  en  ese  momento  pasaba  un  guardián,  y  se  dio  cuenta  de  que  estaba  siendo  vigilado.  El  preso  había  querido  decir:  ¡Cuidado,  el  guardián!  Y  lo  de  ‘Prensa’, aludiendo al diario, porque  lo  informa  todo.

            Un día de 1989, fui invitado a dar una charla sobre "poesía lunfarda" para los reclusos de la Cárcel de Olmos, en La Plata, a  la que concurrí en compañía de Lionel Godoy. 
            Cuando se habló del ‘lenguaje de los gestos’, demás está decir que el que terminó aprendiendo fui yo. 

"El penado 14" - tango - Letra: Carlos Pesce - Música: Magaldi - Noda
Canta: Agustín Magaldi

jueves, 6 de agosto de 2015

ACERCA DE ALGUNAS CARAS

       Cara de piedra, o cara de cemento: solemos llamar así al caradura, al descarado, al sinvergüenza.
          Careta: es palabra que, igualmente, usamos con el significado de atrevido, desfachatado, desvergonzado (también se la utiliza para designar a la persona que no consume drogas). En su primera acepción, esta palabra alude a la impasibilidad facial del sujeto en cuestión. Algo similar a la cara del jugador de póker.
            Fachatosta: es un italianismo que se refiere al individuo sinvergüenza, al fresco, al insolente. Vale por rostro sólido o firme, o sea, para decirlo sin más vueltas, al caradura.
            Caralisa: tiene el mismo significado, pero, en este caso, es el caradura atildado, cuidadoso de su porte y de su figura que, por lo general, ejerce el proxenetismo. Al que, dejando de lado los eufemismos, podemos llamar rufián.
            Cara rota: desvergonzado, desfachatado.
            Caracúlico, ca: proviene de la frase ‘cara de culo’, gesto de enojo, malhumor o amargura, sin ánimo, de mala cara.
            Cara de ángel: cara de inocente, de ‘yo no fui’ (personaje de historieta dibujado por Eduardo Ferro en la revista Patoruzú).
            Ahora, cuando la trucha es cruel y es mucha, hablamos de jeta (aunque no se trate de un lunfardismo); también hablamos de caripela (por deformación festiva del español cara), y de fachabruta, pero, fundamentalmente, en estos casos, la primera palabra que nos viene a la memoria es escracho, con el significado de cara fea; también mujer fea. 
            Y en este punto, recordemos, de paso, el verbo escrachar: estrellar una cosa contra algo; deschavar públicamente a alguien o algo, poniendo en evidencia un hecho repudiable.

"Cara rota" - tango - Letra y música: Julio Fernández Falcón
Canta Carlos Gardel