jueves, 12 de octubre de 2017

ACERCA DEL ORIGEN DE LA PALABRA LUNFARDO

Amaro Villanueva fue el primero en asociar la palabra lunfardo con lombardo.
          Leyendo “Los amores de Giacumina”, sainete de Agustín Fontanella, editado en 1906, y la novelita de igual nombre, de Ramón Romero (primera obra rioplatense escrita íntegramente en cocoliche, publicada por entregas en 1886), él encontró en ambos textos la palabra lumbardo, en boca de un napolitano, y, según se desprende fácilmente del relato, se refiere al nativo de Lombardía.
Prosiguiendo el rastreo, éste dio sus frutos y, en el “Vocabulario Romanesco” de Chiappini, encontró esta constancia reveladora: Lombardo con el significado de ladrón
.

           El señor Larousse, más explícito, es quien nos consigna que, en el medioevo, en Francia se llamó lombardos “a los financieros, cambistas, usureros, que en gran número procedían de Italia”.
La importancia de semejante testimonio no necesita comentario: había encontrado la palabra lombardo con el significado de ladrón, contando ya con el cambio a lumbardo registrado en el uso local porteño, en el que lunfardo significa, también, ladrón, y luego, por extensión, pasó a llamarse así al vocabulario de ocultación utilizado por los malvivientes.
Los pasos serían entonces: lombardo-lumbardo-lunfardo.
François Villon
Ahora bien, mi aporte al tema, dejando de lado los diccionarios, es haber encontrado un antecedente literario que documenta lo dicho anteriormente, y que bien puede ser considerado ilustre dado que lleva la firma de François Villon.
En su balada “Petitorio al Duque de Borbón”, en los cuatro primeros versos de la tercera estrofa, dice:

    “… Si pudiese vender mi salud
    a un lombardo, usurero de naturaleza,
                    emprendería, creo, la aventura:
                    tanto la falta de plata me ha embrujado…”

Por todo esto, es a unos antiguos lombardos, de mala reputación, que les estaríamos debiendo una palabra que mucho tiene que ver con la parla nuestra de cada día.


"Poema número cero" -Letra: Luis Alposta - Música: Edmundo Rivero 
Canta: Edmundo Rivero


"Poema número cero" - de Luis Alposta - por Tita Merello

jueves, 5 de octubre de 2017

ACERCA DE ADÁN Y EVA Y EL TANGO "DESDÉN"

 El poeta John Milton, en “El Paraíso perdido”, nos cuenta que Eva probó del fruto prohibido, y buscó más tarde, llorando, que Adán hiciese lo mismo.
Aunque la belleza de Eva lo embelesaba, Adán luchó durante tres horas contra la tentación de comer y hacerse igual a ella; mientras tanto, tenía la manzana en la mano.
Por fin dijo: “Eva, prefiero morir a sobrevivirte”.
Hasta aquí, lo dicho por Milton.
Y agrego que, de haber existido entonces el tango “Desdén”, de Gardel y Battistella, Adán no hubiese dejado de recordar estos versos:

“Sin embargo ante el Eterno
 será el mismo mi desdén...
 En mi amor profundo y tierno
 por seguirte hasta el infierno
 ¡yo despreciaré el Edén!”

Después, probó el fruto.
Y Dios castigó a Eva por haber causado la Caída del Hombre.
Y los mitógrafos también aportaron lo suyo, haciendo que se formara de una costilla de Adán, anécdota que se basa, al parecer, en la palabra hebrea tsela, que significa “costilla”, y también “infortunio”. ¡Y vaya si lo fue!
Una vez expulsados del Paraíso, Adán, “aullando entre relámpagos, perdido en la tormenta de su noche interminable” (como diría Discépolo), rogó el perdón de Dios e hizo penitencia en un caudaloso río durante siete semanas. Y aquí, una vez más, nuestro primer padre bien pudo habérsele anticipado a Battistella con estas palabras:
“...Puede ser que el Dios piadoso 
quiera darme su perdón.”  

"Desdén" - tango de Gardel y Battistella - canta Gardel
Video: "La Creación"

jueves, 28 de septiembre de 2017

ACERCA DE LA EXPRESIÓN "SE ARMÓ LA GORDA"

La Gorda es la denominación que se dio en Andalucía, especialmente en Sevilla, a la revolución de septiembre de 1868 como respuesta a la inoperancia del reinado de Isabel II, también conocida como “la reina de los tristes destinos”. Al parecer, el pueblo esperaba que se armara de un momento a otro la revolución gorda, es decir, la gran revolución, la definitiva.
Fue entonces cuando la reina le pidió a uno de sus generales que organizase un ejército; el que fue derrotado en la batalla del Puente de Alcolea.
Por otra parte, a la reina Isabel II, vista en las estampas de la época, se la suele describir físicamente como a una mujer de rostro mofletudo, con ojos claros e inexpresivos, representando más edad por su grosura, e inflada por un aerostático miriñaque.
De acuerdo con esta descripción, y con el hecho de haber presentado batalla, están los que dicen que la Gorda que se armó era ella y no la revolución.
Lo cierto es que a partir de entonces, armarse la gorda pasó a significar gran alboroto, discusión ruidosa o trastorno político o social. También se la emplea con previsión de futuro. Es cuando se dice que “se va a armar la gorda”.
Y digamos, de paso, que otra manera de armarse... es acertando el gordo de Navidad.

"Gorda" - Tango de Camilo Darthés y Luis Martino - Canta Rosita Quiroga
Pinturas de Fernando Botero - selec. L.A.

jueves, 21 de septiembre de 2017

PRIMAVERA

"Primavera" - Raúl Soldi

"Primavera" - Benito Quinquela Martín

"Colores primarios" - Luis Alposta

"Primavera de colores" - estilo  de Gardel / Razzano -  Canta: Carlos Gardel


"Primavera" - tango de Julio de Caro


"Primavera porteña" - de y por Astor Piazzolla

jueves, 14 de septiembre de 2017

PATOLOGÍA MÉDICA EN “LA CRENCHA ENGRASADA” * *

      De no haber existido el papiro Hipócrates no hubiera podido registrar nunca, en forma tan “papirusa”, la sintomatología de los males que aquejaban a sus pacientes. Desde entonces la historia clínica ha venido a ser uno de los instrumentos más importantes de la medicina.
         Es en ella donde se resume la herencia y los hábitos del paciente; la constitución psico-física; el ambiente sociofamiliar y, de no llegar a dar con el arpa antes de que el médico dé con la tecla, es donde se suele registrar también la etiología y evolución de la enfermedad.
         Es sabido que muchas veces, a partir de una buena biografía se puede llegar a reconstruir una historia clínica. También en la literatura en general, en tren de no dejar pasar por alto diagnóstico alguno, podemos encontrar referencias médicas, enfermedades y accidentes, que desde la urdimbre de un relato están abrumando a determinados personajes.
Girolamo Fracastoro
         La sífilis ejerció durante siglos una gran influencia sobre la literatura. En 1524 Girolamo Fracastoro escribió el famoso poema al que la enfermedad debe su nombre; Shakespeare se refirió a sus síntomas en Timón de Atenas; Rabelais ridiculizó en su obra el excesivo entusiasmo que despertaba el mercurio para su tratamiento, y Francisco Lomuto, le puso música a los arsenobencenos cuando escribió su tango “El 606”.
         Nuestro heliogábalo poeta de “La Crencha Engrasada”, Carlos de la Púa, menciona a la sífilis (la chinche) en su período cuaternario en dos de sus poemas, haciendo alusión correcta al tiempo de evolución (10 a 20 años) y a su localización nerviosa:

“……………………………………..
Y bebió en diez años toda la alegría
y supo en diez años toda la crueldad,
cuando dio el remache de la fulería
la seña jodida de la enfermedad.
Y sin un consuelo, sin una aliviada,
la que de la mugre se abriera tan mal
pagó con la chinche fatal, angustiada,
la deuda sagrada con el arrabal.”

(“La pebeta de Chiclana”)

“……………………………………..
Hoy, vieja, arruinada, con pilcha rasposa
–la que era de línea, la taquera fiel–
salva la busarda junto a la cancela.
La chinche en el coco se le fue tal vez!

(“La ex canchera”)

         Muchas heroínas de novelas de la época victoriana padecían de tuberculosis pulmonar, lo cual se explica por la frecuencia de la tisis en aquellos tiempos. Las tuberculosas más célebres de la literatura fueron Margarita Gauthier, Mimí, la esposa de David Copperfield y la pequeña Eva de “La Cabaña del Tío Tom”. No menos famosa, entre nosotros, fue la obrerita que tosía por las noches, mientras pasaba un hombre pregonando con una cotorrita.
         En la obra del Malevo Muñoz encontramos un solo caso de tuberculosis, y no se trata precisamente de una jovencita grácil, de cutis fresco y ojos brillantes, sino que esta vez el personaje es “El vago Amargura”:

“……………………………………..
Y volvió de Ushuaia con la conocida
tos envenenada que atrapa el canero,
y olvidando todo se engrupe la vida
mandando a bodega su troli cabrero”.

Casi con seguridad, el mencionado Vago padecía también su buena cirrosis hepática:

“Mandando a bodega su troli de vino
junto con la mugre de un bar mishiadura,
está siempre escabio el Vago Amargura,
que en tiempos pasados fue un gran malandrino.
……………………………………..”

En la Ilíada se mencionan con gran precisión heridas producidas por flechas, espadas, lanzas y piedras. Homero supo reflejar las ideas médicas de los antiguos griegos, demostrando al mismo tiempo poseer un profundo conocimiento de la traumatología. Carlos de la Púa, que parece no haber quedado corto en esta especialidad, nos dice en “El feite”:

“Recuerdo de un amuro ranfañoso,
luce tajo de guapo, marca rea,
un feite en refasí, meticuloso,
que un cacho de nariz le escolasea.
……………………………………..”

Y en “La Cortada de Carabelas”:

“……………………………………..
En sus bulines han truqueado, broncosas,
las barras más temibles de los tiempos pasados
y sus viejas paredes presenciaron famosas
peleas que dejaban cuatro o cinco tajeados.
……………………………………..”

Dentro de la patología médica que figura en “La Crencha Engrasada”, es evidente el predominio de las afecciones que trasuntan conflictos psico-socio-económicos, tales como la prostitución, la delincuencia y el alcoholismo.
Una descripción feliz de un infeliz caso de drogadicción lo encontramos en “Packard”:

“……………………………………..
Pero un día la droga la hizo suya
y, en vez de cargar nafta, echó morfina
y cerrando el escape por la buya
se fajaba de bute en cada esquina.
……………………………………..”

Hasta aquí, ha sido mi intención enfocar a “La Crencha Engrasada” desde un ángulo estrictamente semiológico. Deliberadamente he procurado no caer en especulaciones psicoanalíticas, pues de haber mostrado a muchos de estos personajes llevando a babuchas un complejo de Edipo no resuelto, estoy seguro que ni ellos ni el propio Malevo Muñoz me lo hubiesen perdonado.


*          La Crencha Engrasada”: título del libro de poemas lunfardos que Carlos de la Púa publicara en 1928. Carlos de la Púa, seudónimo de Carlos Raúl Muñoz y Pérez, a quien muchos identificaban simplemente como “el Malevo Muñoz”.

*          Del libro "El Lunfardo y el Tango en la Medicina ( Los bailes del Internado)” -  ensayo.  Con prólogo del Dr. Luis F. Leloir. Ed. Torres Agüero, Buenos Aires, 1986. Reeditado ed. Marcelo H. Oliveri  -  Bs. As., 2014.


"Línea 9" - letra: Carlos de la Púa - Música: Edmundo Rivero  
 Canta: Edmundo Rivero

jueves, 7 de septiembre de 2017

ACERCA DEL TANGO "A FUEGO LENTO"


Con Ubaldo de Lío, Horacio Salgán y Noriko
En el teatro Nakano Sunplaza, ubicado en el barrio Shinzyuku, centro de Tokyo -Martes 10 de marzo de 1981. 



A Horacio Salgán


En Caño 14 - 1976
Creatividad
talento
inspiración 
Pianista excepcional
que de sonar muy “raro”
devino vanguardista 
          Umpa umpa *
Estilo
que destila
un ritmo
una elegancia
un obstinato
y una impronta de tango
A fuego lento.
      Y, precisamente, sobre este tango, alguna vez Horacio Salgán nos dijo:
-Está basado en una idea que parte de una frase de uno de los personajes de la opera “El barbero de Sevilla”, de Rossini, que en un momento se refiere a la calumnia y dice ‘va corriendo, va corriendo por la oreja de la gente’, se va infiltrando. Sobre esta idea literaria, no musical, fue donde tomé la idea de componer un tema musical que empezara de a poco y que se fuera, como quien dice, infiltrando. Y es así como comienza el tango “A fuego lento”.



"El Barbero de Sevilla" - G. Rossini  - Aria de Don Basilio: 'La Calumnia' - Nicolai Ghiaurov

Horacio Salgán, tradicionalmente señalado como un modernista, un continuador de la escuela decareana (por Julio De Caro), consagró una estructura rítmica vulgarmente conocida como "umpa umpa" en el ambiente de los músicos. El “umpa umpa” es una forma de la polirritmia (que en la orquesta de Salgán se produce normalmente cuando se ejecutan en el bandoneón y piano diferentes patrones de golpe) que impuso el Quinteto Real y que debe su nombre a la onomatopeya de su estructura rítmica. 



jueves, 31 de agosto de 2017

ACERCA DEL PUCHERO

La palabra olla, siempre tan popular, significa, en primera acepción, vasija de barro o de hierro fundido, que sirve comúnmente para cocer la comida. Y en segunda acepción, comida preparada con carne, tocino, legumbres y hortalizas. O sea que, en este caso, la misma palabra es utilizada para designar tanto al continente como al contenido. Con la palabra puchero ocurrió un fenómeno similar.
Puchero de gallina en “Gambrinus” - Villa Urquiza
Con Edmundo Rivero, su esposa Julieta y Rosita Quiroga
Jueves 28 de julio de 1983
            Puchero deriva de la palabra latina pultarius, la que, para los romanos no era más que el nombre de la vasija. Entre nosotros, este viejo significado se ha perdido, y con esta palabra designamos una comida, tan lejana de aquel magro puls que comían los romanos primitivos, y también, en parte, diferente de la que preparan los españoles.
            En el puchero criollo se cambió la carne de cerdo por la de vaca, y se incorporó el choclo.
            En una época fue el plato básico en la mesa de las familias pobres, el que no siempre podía tener los ingredientes que lo hacían más suculento y entonces pasaba a ser el “pucherete”, con el significado de puchero escaso y pobre.
            Con su antiguo valor de “alimento o sustento diario” se sigue usando en frases como “ganarse el puchero”, la que equivale a “trabajar para vivir” o “ganarse el pan”.
            Sobre este significado se ha formado “pucherear” que vale tanto como “trabajar o ganar apenas para vivir, apenas para comer”. 
            Muchas veces, por falta de puchero se “hacen pucheros”, pero, en este caso, con el significado de “hacer gestos que preceden al llanto”.

"Pucherito de gallina" - tango - Letra y música: Roberto Medina
Canta: Edmundo Rivero

jueves, 24 de agosto de 2017

ACERCA DEL ORIGEN DE LA PALABRA CANA

Año 1928
Año 1912

       D
eterminar el origen y la etimología de muchas palabras lunfardas es, a menudo, una tarea sumamente engorrosa e intrincada. El caso de la palabra cana, por ejemplo, es uno de los tantos que pone en evidencia las dificultades con que se suele tropezar en este tipo de búsqueda.
Año 1921
Cana, que es una voz femenina cuando designa a la cárcel o a la institución policial en general, y que se masculiniza cuando se refiere al agente de policía, pasando, en este caso, a ser el cana, es término al que se ha intentado hacerlo provenir de canne, que en francés significa bastón, y eso por el que solían llevar los agentes, más en la mano que en la cintura. Otra teoría es la que sostiene que cana proviene del véneto incaenare, encadenar. Y como si todo esto fuese poco, están los que aluden, metafóricamente, al encanecimiento del que está detrás de rejas durante un tiempo.
Y una más: algunos dicen que cana, que le da origen al verbo encanar y a expresiones tales como dar la cana; batir la cana; caer en cana; mandar en cana y morfarse una cana, es una palabra que proviene de lucana, que es cómo la mafia siciliana llama a la policía.
            Como se ve, pueden ser varias las interpretaciones y varios los factores que intervienen al intentar develar el nacimiento de algunas palabras lunfardas. En este caso, y en el terreno de lo etimológico, darle la cana a la cana fue la intención.


"Araca la cana" -tango- Letra: Mario Rada - Música: Enrique Delfino 
Canta : Edmundo Rivero  

jueves, 17 de agosto de 2017

ACERCA DE LOS PIOJOS

  LOS INVASORES

(en un viejo hotel de Amsterdam)

Entre la soledad y el silencio
desde un campo minado
blanco y blando
la invasión se produjo.

Ellos bien aferrados…
y él soñando.

                       L. A. 

Los pedicúlidos -el 87 para los quinieleros- o simplemente los piojos, son parásitos que se alimentan de sangre, cuyas picaduras ocasionan un intenso prurito y compulsivos deseos de rascado. Descriptos por Linneo en 1758, fueron posteriormente clasificados en tres especies: pediculus capitis, pediculus corporis y pediculus pubis.
El pediculus capitis es el vulgar piojo de la cabeza.
El pediculus corporis, o piojo de la ropa, es el que produce lesiones en el cuerpo, refugiándose y haciendo sus posturas, preferentemente, en costuras y pliegues.
Y el pediculus pubis, mucho más conocido como ladilla -palabra ésta de prosapia latina, que también da nombre a las personas fastidiosas-, es el que parasita en las partes vellosas del cuerpo.
          A mediados del siglo pasado, un investigador amigo reparó en la existencia de una cuarta especie a la que denominó pediculus resurrectus. Un piojo que, hasta entonces, no había sido tenido en cuenta por los parasitólogos.
           Los propensos a contraer esta parasitosis son, paradójicamente, aquellos que abandonan la “piojería” de la noche a la mañana, pasan rápidamente a la categoría de “nuevos ricos” y hacen ostentación de su riqueza.
No creo ni recuerdo, que alguien más se haya ocupado de este asunto. Y entiendo que tampoco vale la pena ahondar en él.
Después de todo, un pediculus resurrectus no es más que un “piojo resucitado”.

Y ya que hablamos de "los piojos", oigamos como cantan:


jueves, 10 de agosto de 2017

ACERCA DEL AJEDREZ

SIN ENROQUE
Pudiendo  ser  oblicuo  y  pendenciero
en  su  insólito  mundo  ajedrezado,
nunca  participó  del  entrevero,
ni  siquiera  comiendo  de  costado.

Prefirió  la  quietud  de  un  casillero
donde  irónico  juego  le  fue  dado.
Él,  que  buscó  ser  libre  en  el  tablero,
se  vio  en  un  laberinto  confinado.

Fue  entonces  que  atacó  y  quedó  pagando.
No  vio  a  esas  piezas  blancas  aguardando
y  enfurecido  se  largó  al  combate.

Lo  dejaron  venir...  Lo  acorralaron...
De  movida  nomás,  lo  enchalecaron...
y  en  el  Borda  le  dieron  jaque  mate.

Luis  Alposta
    20 / XII / 77  
      LA MUERTE Y EL AJEDREZ
                                                       Serás  rey  o  peón,  espiga  o  paja, 
                                                pero  en  el  ajedrez  de  nuestra  vida 
                  cuando  se  llega  al  fin  de  la  partida
               todos  terminan  en  la  misma  caja.

                                                Mientras  tanto  la  muerte  se  entretiene.
                                                Y  juná  la  confianza  que  se  tiene,
                                                que  hasta  te  da  una  vida  de  ventaja.
Luis Alposta

A la memoria de  PALAMEDES*
* En la mitología griega, Palamedes de Argos, era hijo de Nauplio y nieto de Neptuno.
Cuando Odiseo intentó zafarse de la obligación de acudir a la guerra de Troya fingiendo estar loco, Palamedes descubrió el engaño. En venganza, Odiseo falsificó una carta con el supuesto de que el rey de Troya, Príamo, había propuesto a Palamedes traicionar a los griegos a cambio de oro.
Odiseo escondió el oro en la tienda de Palamedes y éste fue lapidado hasta la muerte por el ejército griego. Nauplio vengó la muerte de su hijo haciendo perderse a la flota griega mediante señales falsas a la vuelta de Troya.
De Palamedes se decía que había inventado el ajedrez y el juego de los dados. Higino, en sus Fábulas le atribuye la invención de parte del alfabeto griego.
Filóstrato le atribuye las invenciones de los faros, de la balanza, del disco y de la guardia con centinelas. Probablemente, los inventos atribuidos a Palamedes tuvieran su origen en Creta.

jueves, 3 de agosto de 2017

ACERCA DEL MONUMENTO AL BAILARÍN DESCONOCIDO

Fue de un estilo vertical de pareja abrazada que nacieron tres constantes: el hombre debe salir siempre con el pie izquierdo, bailar hacia adelante y girar en el espacio en sentido inverso a las agujas del reloj. Y todo esto, llevando a la mujer como a su sombra, acaso “como dormida”, con solemnidad, sin darse a los susurros confidenciales y haciendo del baile un fin en sí mismo.
Con el tiempo, esta proeza coreográfica se proyectó al mundo y el tango pasó a ser nuestro mejor embajador. Basta recordar los nombres de Enrique Saborido, Casimiro Aín, Jorge Martín Orcaizaguirre, más conocido como “Virulazo”, Juan Carlos Copes, Miguel Ángel Zotto y muchísimos más.
Sin ponerme ahora en musicólogo y entrar a hablar de la influencia de la habanera o aseverar que casi todos los pasos del tango caben dentro de la coreografía del duelo criollo, digo sí, que lo primero fue y sigue siendo el ritmo, puesto que sólo con él y sin melodía alguna se puede estructurar perfectamente cualquier baile. 
Y digo, también, que las muchas parejas virtuosas y anónimas que en el tango han sido y siguen siendo (deslizando sus pasos y respondiendo sólo a dos compases: al de la música y al del corazón), bien merecen el homenaje de tener en nuestra ciudad un “monumento al bailarín desconocido”.

Audio: “Dialoguitos en la milonga” ( El Monumento), de Luis Alposta,
en las voces de Jorge Waisburd y María Esther Sánchez
"Bailarín compadrito" por Carlos Gardel

Y ahora, un video imperdible que me envió Norberto Cafferata.
Click:

jueves, 27 de julio de 2017

ACERCA DE LOS CANDIDATOS Y LA AMBICIÓN

Candidus en latín significa blanco, de ahí que candidatus pase a denominar al que va vestido de blanco. Entre los romanos, las personas que buscaban nominaciones o que se presentaban para obtener aceptación oficial en una entrevista o examen, lo hacían vistiendo una túnica blanca como muestra de fidelidad y humildad. Tal vez de esa costumbre provenga el estar de punta en blanco
Siglos mediante, entre nosotros, el "candidato" pasó a ser tanto el novio de la nena como un caballo de carreras con grandes posibilidades de ganar, pero, ya con el sentido de cándido, es también sinónimo de gil, de boncha, de alguien fácil de engañar, dándose la paradoja de que entre los candidatos a cargos políticos ocurre precisamente lo contrario. En este caso los giles suelen ser los otros.

   Si hay algo que los candidatos (políticamente hablando) tienen en común es la ambición; y esta palabra, cuyo origen también se remonta al latín, ambitusambire, que quiere decir ir de un lado a otro, amplió después su significado.
 Ya en aquellos tiempos, los candidatos a puestos públicos ambulaban entre la gente pidiendo que votaran por ellos. Luego se asoció esta acción al hecho de que todo político, además, exhibe su pretensión de poder y honores.
Y así fue como la ambición pasó a significar deseo ardiente de conseguir no sólo poder sino también riquezas, dignidades o fama. 

Escuchemos ahora lo que decía Ángel Villoldo de los "candidatos":

                                  "Matufias" - de y por Ángel Villoldo (1903)

"La crisis" de y por Alfredo E. Gobbi - (c. 1907)

jueves, 20 de julio de 2017

DOS TANGOS EN EL DÍA DEL AMIGO



¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!

Buen Amigo
Tango
Música : Julio De Caro
Letra : Juan Carlos Marambio Catán 

La música fue compuesta en 1925, agregándosele luego los versos.

En las buenas o en las malas
triunfante de pie o vencido,
la mano del buen amigo,
se tiende cordial y buena.
Consuelo en la dura pena,
aliento en amarga vida
si adoré a mi madre en vida,
también cultivé amistad.

Si alguna vez               Estribillo cantado por Orlando Verri en la grabación del 18-12-1950.
me ves rodar
tu mano firme y fiel
me alzará 

fraternal.
Tu corazón,
noble sin par,
está vibrando al son
del violín
dormilón.

En los riscos del camino
mil veces lloré vencido,
mil veces fui mal herido,
sangrando en la dura huella,
de pronto alumbró una estrella
tu mano me dio la vida
se cerraron mis heridas
al soplo de tu bondad.

(recitado)

Mil veces caído
sentí desmayar,
mil veces tu mano
me diste al pasar.


Hermano fiel
en mi orfandad
tu mano firme y noble
floreció en amistad.              
El tiempo cruel
no ha de borrar
jamás tu fiel recuerdo,
buen amigo leal.

 -------
Amigos que yo quiero   
Tango 
Letra y Música: Hugo Gutiérrez
 
En la vida tenemos mil cosas
que son grandes, sublimes y hermosas,
que ennoblecen y alegran el alma
alentándonos el corazón.
Pero hay una, sutil y suprema,
que nos llega tranquila y serena,
es hombría y lealtad,
sentimiento y bondad,
es sublime, se llama amistad.                                    
                                                                                          Canta Edmundo Rivero
 
Amigos
que yo quiero
escuchen este tango,
que lleva entre sus notas
un apretón de manos.
Fue escrito con el alma
pensando en la amistad
con lágrimas lo canto
por lo que ya no están.
Alcemos nuestras copas,
aquí en el viejo bar,
que mientras haya amigos
dan ganas de cantar.

La existencia si es negra condena,
con amigos parece verbena,
sin amigos no vale la pena
esta vida llena de dolor.
Los amigos igual que poetas
tienen hondas ternuras secretas,
acerquémonos más a la noble amistad
que nos llena de fe y de bondad.


jueves, 13 de julio de 2017

ENRIQUE CADÍCAMO



      Aunque sea un lugar común, no puedo dejar de decir que Enrique Cadícamo ha sido el poeta del tango por antonomasia. Un poeta de dimensión mayúscula en la evolución literaria del tango, de la que formó parte sustancial casi desde su origen.
Presumo que a mucha gente le sucederá lo mismo que a ese burgués gentilhombre de Moliere que hablaba prosa sin saberlo cuando repite la letra de tangos indiscutiblemente populares que le pertenecen y que no relacionan con su autor, tales, “Anclao en París”, “Pompas de jabón”, “La casita de mis viejos”, “Rondando tu esquina”, “Los mareados”, “Nostalgias”, “Por la vuelta” y muchísimos más.
Nacido el 15 de julio de 1900 en la estancia Los Maireles, en el pueblo de Gral. Rodríguez, Enrique Cadícamo nació también para el tango, cuyo período de mayor esplendor vivió desde adentro, siendo simple y auténticamente él, con sus tempranas lecturas, su sabiduría de caminante mundano y su exquisita sensibilidad.
Apenas siete años después de haberse escrito “Mi noche triste”, él se inició con “Pompas” o “Pompas de jabón” y, al decir de Troilo, con este tango debutó ganando. Después, y en poco tiempo, llegó a ser uno de los autores más grabados por Gardel y ya no dejó de generar éxitos, ni de estar presente siempre, y en forma destacada, en el repertorio de todos los cantores que vinieron después, y eso hasta nuestros días.
Autor de memorables tangos, agreguemos que muchos de ellos llegaron a merecer el halago del éxito perdurable y una vigencia inalterable. Una vigencia de casi un siglo, llamada a sobrevivirlo.
            Autor prolífico; podemos decir que Cadícamo cubrió poéticamente todo el espectro temático del tango.

Y aquí dos anécdotas:
Cuando cumplió ochenta años decidió dejar de fumar. Me dijo que lo hacía porque el tabaco “ya no venía como antes”. Y el día que cumplió 99 me leyó por teléfono esta cuarteta que acababa de escribir:

Borrando nombres queridos
la muerte ha pasao su dedo.
Padres y hermanos se han ido
y yo de porfiao me quedo.

"A Enrique Cadícamo" - tango - Letra: Luis Alposta / Música: Aldo Videla
Canta: Aldo Videla