jueves, 15 de agosto de 2013

ACERCA DE JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SUÁREZ

VILLA CAÑÁS, sábado 13 / X / 1984 - Con mi señora, junto a José Martínez Suárez y Mirtha Legrand
         Su vinculación con el cine se remonta a 1943, año en el que ingresó a los Estudios Lumiton como “oyente” de Mario Lugones durante la filmación de la película “Se rematan ilusiones”.
Después, le llegó el tiempo de calzar la gorra con visera al revés y demostrarnos que es de los que cuando comienzan a “rodar” están muy bien parados.
Con José y su hermana Mirtha
            Nacía entonces un nuevo cine argentino, el que deshechó el "encierro", el "engrudo" y la "carpintería", para salir a la calle y mostrarnos la vida del hombre de todos los días, víctima de las crisis; de las injusticias; de la violencia.
Martínez Suárez formó parte de ese movimiento no sólo por su capacidad y la solidez de su formación técnica, sino, también, por ser el suyo un cine representativo de la problemática social que nos ha tocado y nos toca vivir.
Dedicado, además, y desde siempre, a la docencia cinematográfica -y aquí va la anécdota-, también se dio tiempo para dedicarle un himno a su querida “patria chica”.
En octubre de 1984, él, su hermana Mirtha, mi señora y yo, estuvimos durante tres inolvidables días en Villa Cañás. El periódico “El Órden” cumplía y festejaba sus cincuenta años de vida. Fue cuando José tuvo la idea de dedicarle un himno a su terruño natal.
Él escribió la música y yo la letra, de la que transcribo parte:

Villa Cañás... En mi canción hecha emoción siempre estarás...
Tierra de fe, trabajo y paz, sur vegetal de Santa Fe.
Lugar feliz, donde nací, donde crecí y eché raiz...
Puesta a volar mi inspiraciòn el corazón torna al hogar. 
Sos mi emoción hecha canción ¡Villa Cañás!

                             José Antonio Martínez Suárez