jueves, 5 de mayo de 2016

ACERCA DE EVARISTO CARRIEGO Y EL LUNFARDO

Evaristo Carriego
Dibujo de José María Mieravilla
       Evaristo Carriego, el “poeta del suburbio”, el “poeta de los humildes”, el “poeta de Palermo”, fue quien descubrió las posibilidades líricas del arrabal y de los arquetipos que constituirán su mitología personal y porteña, en la que destacan los guapos, los cafés, el barrio y los vecinos, con sus tristezas y sus alegrías, pintándonos -sin recurrir a voces o expresiones lunfardas- toda una época, una geografía, un sentir humano. Obra que ha sido decisiva para la poética de la ciudad y para las letras de tango. La escritora Marcela Ciruzzi escribió un penetrante ensayo sobre su vida y obra. 
         El poema titulado “Día de bronca”, que aquí reproducimos, es, al parecer, el único en el que Carriego recurre al lunfardo. Fue publicado en la revista policial “L.C.” el 26 de septiembre de 1912 (diecisiete días antes de su fallecimiento) y firmado con el seudónimo El Barretero. El diario “Crítica” volvió a publicar estas décimas el 25 de octubre de 1916, sin aclarar que se trataba de versos escritos por el autor de Misas Herejes.
         Evaristo Carriego nació en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, el 7 de mayo de 1883. Murió el 13 de octubre de 1912 (a causa de una peritonitis apendicular, según consta en certificado firmado por el Dr. Pedro Galli). Tenía 29 años.

DÍA DE BRONCA

Casa en la que vivió Evaristo Carriego
Honduras Nº 3784
Compadre: Si no le he escrito,
perdone… ¡Estoy reventao!
Ando con un entripao
que, de continuar, palpito
que he de seguir derechito
camino de Triunvirato;
pues ya tengo para rato
con esta suerte cochina:
Hoy se me espiantó la mina,
¡y si viese con qué gato!

Sí, hermano, como le digo:
¡Viera qué gato ranero!
mishio, roñoso, fulero,
mal lancero y peor amigo.
¡Si se me encoge el ombligo
de pensar el trinquetazo
que me han dao! El bacanazo
no vale ni una escupida,
y lo que es de ella, ¡en la vida
me soñé este chivatazo!

Mas, no hay como vivir mucho
para conocerlas bien:
no piense que de recién
se le pegan al más ducho.
Aunque uno lo crea un pucho,
al contrario, el buen gavión
no debe dar ocasión
al adorno carneril…
¡Nunca lo crea tan gil
al que le arruina el buyón!
En casa de Carriego con José María Mieravilla - 20 / 02 / 1972

Yo los tengo junaos. ¡Viera
lo que uno sabe de viejo!
No hay como correr parejo
para estar bien en carrera.
Lo engrupen con la manquera,
con que tal vez ni serán
del pelotón, y se van
en fija, de cualquier modo…
Cuanto uno se abre en el codo
ya no hay caso: ¡se la dan!

¡Pero tan luego a mi edá
que me suceda esta cosa!
Si es p’abrirse la piojosa
de la bronca que me da.
Porque es triste, a la verdá
-el decirlo es necesario-
que con el lindo prontuario
que con tanto sacrificio
he lograo en el servicio,
¡me hayan agarrao de otario!

Y lo peor es que la cama
la supieron preparar.
¡De llegarlo a sospechar
cómo les dejo el programa!
Créame: pese a mi fama
de vivo entré por el cuento…
Cuando mangié el argumento
no sé lo que me pasó:
¡de la bronca que me dio,
compadre, casi reviento!

Sí, me la dieron con queso…
Casa de Carriego - Dibujo de José María Mieravilla
pero no importa, a la larga
me han de pagar esta amarga
situación por que atravieso.
¡Ni qué hablar! Lo que es para eso
-se lo digo sin empacho-
siempre me tuve por macho
y ni una duda permito…
¡Ya verá que dibujito
les vi’hacer en el escracho!

Bueno: ¿que ésta es quejumbrona
y escrita como sin gana?
Echele la culpa al rana
que me espiantó la cartona.
¡Tigrero de la madona,
veremos cómo se hamaca
si es que el cuerpo no me saca
cuando me toque la mía!
¡Hasta luego!...
-¡Todavía
tengo que afilar la faca!

* El pintor José María Mieravilla fue fundador y presidente de la Asociación Amigos de la Casa de Evaristo Carriego.

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ACERCA DE EVARISTO CARRIEGO

"A Evaristo Carriego" de Eduardo Rovira - Trío Eduardo Rovira
con imágenes de la película "La calle junto a la luna" 
interpretada por Narciso Ibañez Menta