jueves, 28 de noviembre de 2013

ACERCA DEL ORIGEN DEL BALERO

"El niño del balero" - Antonio Berni - 1936
El balero es un juego infantil tradicional, cuyos orígenes son inciertos y que podría tener su antecesor más antiguo en México, en la provincia de Yucatán, donde se encontraron registros de su existencia durante el primer milenio de nuestra era, con una variante que sustituye la esfera de madera por cráneos humanos.
           Por otra parte, los grabados más antiguos que muestran jugadores de balero en Francia son del siglo XVII. Enrique III lanzó la moda del balero (bilboquet) durante su reinado, que se extendió entre 1574 y 1589. Al monarca le gustaba jugarlo durante sus paseos. París todo, jugaba para imitar a su Rey; pero, luego de su muerte, el juego pasó de moda y durante cien años sólo se acordaron de él algunos entusiastas. El juego se renovó y volvió a su época de oro bajo el reinado de Luis XV donde ningún “elegante” salía a la calle sin su “bilboquet” de marfil.
Aproximadamente en 1910, renace nuevamente el juego en Francia y se crean academias de enseñanza: como la forma y el tamaño resultaban monótonos y antiguos, se comenzaron a hacer de formas caprichosas: la "copa", el "cubo", la "botella", el "sombrero", etc. En tamaños había también una variedad inmensa, desde el "Terror", cuya bola de madera de olmo era tan grande como una sandía y pesaba más de 5 kilos, hasta el "Bibí", pequeño como una cereza, y el "Costaud" formado por una perlita dorada y un mango no más grande que un fósforo.
Otra corriente señala que los primeros en jugar al balero fueron los esquimales inuit, utilizando a manera de esfera el caparazón  (con plastrón) de una tortuga y/o el extremo de un cuerno. 



En cuanto al real origen de este juego: ¡es cuestión de embocarla! 


Con los alumnos de la Escuela "Juana Manuela Gorriti" 
27 / IV / 2012



Mario Moreno "Cantinflas", jugando al balero en el film "El padrecito" de 1964