jueves, 20 de marzo de 2014

ACERCA DE LA VEJEZ

 

            El mamífero humano es, tal vez, el que muestra más cambios espectaculares en la vejez. Con ella van apareciendo modificaciones físicas, morfológicas, estructurales, funcionales y bioquímicas.
            El filólogo Roque Barcia decía: Viejo se refiere a la edad. Anciano a cualidades del espíritu. El viejo tiene achaques; el anciano, experiencia. El viejo es gruñón, egoísta, excéntrico. El anciano es discreto, prudente, resignado. El viejo es censor de la juventud. El anciano es guía. Así decimos: las canas venerables del anciano, no del viejo. La vejez se teme. La ancianidad se respeta. Las Sagradas Escrituras hablan de consejos de ancianos, no de viejos.
            A nadie le gusta que lo llamen viejo, dado que viejos son los trapos.
            Ramón Gómez de La Serna solía decir que el viejo que se resiste a envejecer en vez de llegar a viejo llega a vieja. Y yo digo -la frase se me ocurrió un día en que estaba jugando a los dados-:que ‘el hombre comienza a envejecer cuando pide que le tachen la generala’.
            Al viejo se lo suele descalificar tempranamente llamándolo jovato, pudiendo pasar a ser, colesterol mediante, un viejo choto, un viejo chocho, un viejo gagá o, en el mejor de los casos un viejo verde.
            Y en este punto, sin pensar en paradojas, recordemos que, entre nosotros, esas mismas palabras, viejo y vieja, son las que adquieren una gran carga afectiva cuando con ellas nos referimos a nuestros padres.
            ¡Cosas del idioma!

LA RECOMPENSA

Meta yugo y estudio, sin bambolla,
como si no sintiese el amasijo.
Y al aportar para llenar la olla
demostraba también que era un buen hijo.

Y así, tras el noviazgo el casamiento.
Formó flor de familia, con pendejos
que crió con amor y a todo vento,
sin olvidarse nunca de sus viejos.

Después la vida lo levó a entregarse.
Llegó a una edad en que empezó a cuidarse
y le rajó a los fasos y al alcohol.

Pero igual, la vejez lo ató de manos.
Hoy lo llevaron al hogar de ancianos
sus cuatro hijos y el colesterol.
  
 Luis Alposta 
1981
"El jubilado" - tango de Luis Alposta y Edmundo Rivero
Canta Edmundo Rivero - Orquesta de Raúl Garello