jueves, 30 de abril de 2015

ACERCA DEL SOLECISMO

   

     Junto a términos crípticos ayer y hoy reconocidos y comprendidos por todos, surgen nuevas palabras y expresiones destinadas, algunas, a quedar instaladas en el habla cotidiana de los argentinos. Por eso, se podría afirmar que el lunfardo es un repertorio de voces en permanente cambio y extensión.
            Muchas de estas voces provienen de grupos que, en un proceso de integración, se definen por gustos e intereses compartidos: el rock, la cumbia, los deportes, la droga, el psicoanálisis, internet… la calle. Voces y expresiones, que buscan no sólo una definición, sino, también, sintetizar una visión del mundo. La propia. Voces y expresiones que sólo nacen cuando quien habla no encuentra una mejor forma para expresarse.
            Un repertorio de voces que comienza con un uso restringido a determinados ámbitos sociales y que, no pocas veces, por un fenómeno de nivelación y de trasvase lingüístico termina proyectándose a sectores más amplios de la población. 
           Como decía Crátilo, "todo fluye"... pibe, laburo, macana, otario, bagayo, trucho, mersa, bulín, chamuyo... y muchísimas más.
            De lo que sí hay que preocuparse, es de la falta de sintaxis; de los errores que se cometen con las "articulaciones" del idioma. 
            Estoy ahora releyendo lo escrito por Antonio de Nebrija sobre la corrupción de la lengua griega en la ciudad de Solos y escucho que alguien pasa canturreando el tango "Cambalache". El parodiar se impone: -¡Qué falta de sintaxis, qué atropello a la oración! 
            Lo que mata es eso. Eso que se llama solecismo. Lo demás… engorda.

"El ciruja" tango - Letra: Francisco Alfredo Marino - Música: Ernesto de la Cruz
Canta Edmundo Rivero 

jueves, 23 de abril de 2015

ACERCA DE GARDEL, BAILARÍN DE TANGO


En "Cuesta abajo", bailando con Mona Maris

Hoy vamos a recordar dos hechos que rescatan a Carlos Gardel como bailarín de tango.
Miguel Ángel Morena, en su libro Historia Artística de Carlos Gardel, refiriéndose a las actuaciones del dúo Gardel – Razzano, en Chile, en 1917, dice lo siguiente:
El 5 de octubre, en el Teatro Olimpo de Viña del Mar, se presentan los cantores, compartiendo los programas con la tonadillera Roxana.
Para hacer más interesante la velada del debut -como grato número extra- Gardel y Roxana bailan el tango “Montevideo” de Roberto Firpo.
Y otro dato, que considero importante destacar, considerando que lleva la firma de Homero Manzi. Luego del accidente de Medellín, el autor de “Milonga del 900” publicó en la revista Radiolandia un homenaje al cantor que terminaba con estas palabras:
En "Tango Bar" junto a Rosita Moreno
          “En una de las últimas películas que filmó Carlitos Gardel, en “Tango Bar”, aparece en un determinado momento vestido con el traje característico de los muchachos porteños de hace muchos años: pantalón a cuadritos, saquito con trencilla, el botín enterizo con un taquito en punta, lengue al pescuezo y funghi a lo Massera. Y allí, muchacho lindo, nos hizo el regalo de un tango canyengue bailado por él. Y Gardel era un gran bailarín de tango. En ese aspecto no lo conocía el público, pero en el ambiente de sus colegas y amigos se lo sabía capaz de traducir al tango, también, el compás decidido de sus piernas, moviéndolas sin alardes grotescos, pero con sensibilidad de hombre conocedor de la simpleza en el sentido rítmico.” 
          En síntesis: ¡Hasta bailando el tango, Gardel era Gardel!

Bailan Tito Lusiardo y Carlos Gardel

jueves, 16 de abril de 2015

ACERCA DEL “TU” GUEVARA

      Fue el domingo 23 de febrero de 1958, en el hall del Hotel Lincoln de La Habana.
Fangio, en el momento de su liberación - / El País - España
            Un militante del Movimiento 26 de Julio, que dirigía Fidel Castro, entonces guerrillero en Sierra Maestra, interrumpió la charla que Juan Manuel Fangio, el quíntuple campeón mundial, mantenía en ese momento con sus mecánicos. El secuestro fue a punta de pistola. Veintiséis horas después, cuando el Chueco les propuso a sus raptores comunicarse con el embajador argentino Raúl ‘Guevara’ Lynch, primo de Ernesto "Che" Guevara, lo liberaron.
            Y aquí, creo conveniente aclarar que el mencionado embajador, Raúl Aureliano Lynch, no era primo del “Che”, sino de su padre, Raúl Guevara Lynch.
            Raúl Aureliano Lynch ocupaba desde octubre de 1955 la embajada argentina en Cuba; era contralmirante; aviador naval y jefe de estado mayor de la infantería de marina. 
            El padre del “Che”, aunque en sus memorias omitió su nombre, siempre le agradeció que durante la detención de su hijo en México, en 1956, siendo embajador argentino en La Habana, hubiera removido cielo y tierra para saber si el “Che” estaba vivo.
            En la Cuba de entonces, a Raúl Aureliano lo llamaban el "Tu" Guevara.



jueves, 9 de abril de 2015

ACERCA DEL CHIMICHURRI

     El  chimichurri  es  un  aderezo  o  salsa  que  se  prepara  con  ajo  picado,  perejil,  ají  picante,  orégano,  sal,  vinagre  y  aceite,  que  se  utiliza  para  condimentar  la  carne  asada.  Todos  estos  ingredientes  se  colocan  en  un  frasco,  el  que  se  agita  enérgicamente  hasta  lograr  una  mezcla  homogénea.  Ésta  es  una  fórmula  que  todo  buen  parrillero  conoce. 
            Pero  lo  que  no  es  tan  conocido  es  el  origen  de  la  palabra  chimichurri.  Si  bien  la  tarea  de  determinar  el  nacimiento  y  la  etimología  de  muchas  voces  es  a  menudo  sumamente  engorrosa  e  intrincada,  la  génesis  y  significado  original  de  la  palabra  que  nos  ocupa  podemos  encontrarla  en  la  siguiente  referencia:
            El  término  provendría  de  la  deformación  de  la  palabra  inglesa  chutney,  con  la  que  se  denomina  a  la  salsa  agridulce  de  frutas  y/o  verduras,  que  se  usa  para  aderezar  carnes,  pescados  y  legumbres.
            Los  inmigrantes  ingleses  del  siglo  XIX,  que  se  instalaron  en  el  Sur  de  nuestro  país,  gustaban  de  este  condimento,  el  chutney,  y  lo  pedían  diciendo  “give  me  chutney”  (que  quiere  decir  “déme  chutney”).  Y  esta  expresión,  “guivmichudni”,  en  boca  de  nuestros  paisanos  pasó  a  ser  chimichurri  para  referirse  a  la  salsa  que  todos  conocemos.
            Y  ahora,  un  consejo. 
            Si  se  quiere  guardar  esta  emulsión  durante  varios  días,  recuerde  que  no  se  debe  usar  perejil fresco,  pues  éste  fermenta  la  preparación  y  eso  nos  puede  malograr  un  asado.

Como preparar chimichurri

jueves, 2 de abril de 2015

ACERCA DEL “PINOCHO” Y EL “SIN RUMBO”

En las primeras décadas del siglo pasado, la muchachada de Villa Urquiza solía agruparse en sociedades destinadas a la práctica de algún deporte y a la distracción de sus integrantes.
Muchos fueron los clubes que nacieron, ya no como formales instituciones, sino simplemente como grupo de amigos que formaron equipos de fútbol, fijando el domicilio de algunos de ellos como secretaría.
No son pocos los que aún persisten. Eran tiempos aquellos en que los clubes de barrio se daban como en racimo.
El 20 de julio de 1925, Félix Zugasti, entonces un muchacho de 16 años, convocó a un grupo de amigos, chicos entre diez y doce años, a quienes les manifestó que había leído en la revista Pinocho, que se editaba en España, una proclama a través de la cual se instaba a fundar en cada ciudad de habla española, un club con el nombre del popular muñeco.
Expresó, entonces, su deseo de fundar una institución que tuviese por nombre el de Pinocho Football Club.
Los integrantes del club no tenían que abonar absolutamente nada, y para ser admitidos como socios, sólo debían cumplir con una cláusula realmente pintoresca: “Saber contar un cuento de Pinocho”.
En cuanto al club Sin Rumbo, auténtico semillero de bailarines de tango, y, alguna vez, también de pugilistas, recordemos que, a poco de ser fundado, la comisión directiva, en pleno, concurrió al hipódromo de Palermo con una esperanza: la de poder hacerse de unos pesos y dotar al club de sede propia. 
          ¡Y se dio el batacazo! El caballo ganador se llamaba Sin Rumbo



"PINOCHO" - Orquesta de Enrique Rodríguez - Canta Armando Moreno