jueves, 24 de noviembre de 2011

ACERCA DE LO NEGRO


Según la mitología griega, el dios Apolo se había casado en secreto con una muchacha de Tesalia llamada Coronis. No pudiendo ella revelar su secreto, se vio después forzada por su padre a casarse con su primo.
Cuando Apolo recibió la noticia de tal casamiento, que le llevó su espía, el cuervo, lo primero que hizo, en el arrebato de su cólera divina, fue tomar venganza en el portador de la mala nueva a quien, de blanco que siempre había sido, lo volvió negro, y desde entonces el negro es el color del duelo.
Apolo y el cuervo
El negro, es también el color que asociamos a lo sumamente triste y melancólico, a lo infeliz, a lo infausto y desventurado. Negros pueden ser el porvenir, el alma, los pensamientos, los presentimientos o los nubarrones. Negro, llamamos al autor anónimo de un trabajo literario que firma otro.
Trabajar como negro, es trabajar de sol a sol. En negro, es la parte del sueldo que no figura en la planilla. Lista negra, es la que identifica a un grupo de personas a las que se las considera vitandas.
Negra, es la pistola 45 empavonada; negras, son las uñas cuando están sucias, y negra, era la tapa de la antigua libreta del almacenero.
Pero negro y negra, son también voces de cariño y no ajenas al lenguaje del amor. Sobre todo cuando se les antepone el mi.

"Negro" (tango) - Canta Rosita Quiroga
Letra de Víctor Soliño -Música de Adolfo Antonio Mondino
lo de play)

jueves, 17 de noviembre de 2011

ACERCA DE LA POESÍA


      Alguna vez, hablando de poesía, Borges me dijo: “yo no sé si puede definirse. Es algo tan elemental. Y además yo no creo que necesitemos una definición. Su definición va a ser siempre más vaga que la palabra poesía, que todos sentimos. Creo, además, que para juzgar un poema mejor es juzgarlo inmediatamente. Digamos que la comprensión viene después... y quizás no importe mucho. Pero sí, que usted siente que algo poético lo ha sido inmediatamente.”
            Yo creo que todos sentimos eso. Es como la música. Uno sabe inmediatamente si una pieza de música lo conmueve a uno o no.
            Un poeta inglés dijo que la poesía es aquello que modifica inmediatamente al lector. Que cuando se lee, uno siente que la sangre circula de otro modo, y que la voz de uno se eleva ante la necesidad de repetir aquello en voz alta.
            Eso es poesía. Y si eso no ocurre, el resto es “pura literatura”, como diría Verlaine.
            La poesía es algo que se siente, y punto. Pero en tren de buscar una aproximación, digamos que es el sentimiento puesto a escoger y capturar palabras, para luego liberarlas en el poema y emocionarnos. Es hacer letra de una emoción.
            O dicho de otra forma: la poesía es una emoción que busca expresarse “como para regalo”. 

 
L. A. - año 1950


    INSPIRACIÓN             

    El patio y la mesa bajo el parral. 
    El pibe que he sido escribe un poema.
    Algo me impulsa a dictarle unos versos.
    Él no puede oírme, pero los escribe.
    Recuerdo ahora una lejana mañana.
    El patio y la mesa bajo el parral,
    y yo escribiendo unos versos
    como si alguien me los dictara.

    L. A.
    23 / IX /2011




Borges por él mismo - "Fundación mítica de Buenos Aires"
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jueves, 10 de noviembre de 2011

ACERCA DEL “CINCO Y CINCO”



El "5" es un número cuyo nombre en español "cinco", tiene tantas letras como el propio número indica. Pero, vayamos ahora a la terminología de la quiniela, en la que "5" es "gato", término que se nos pegó de los españoles con el significado de ladrón, de ratero que entra subrepticiamente en una casa o comercio y se escabulle hasta encontrar la ocasión propicia para robar. Y ya que estamos, recordemos un “modus operandi” mucho más “finoli”: el “cinco y cinco”.
El aficionado a dichas prácticas (timo del cambio) entraba a un comercio y compraba algo que valiera, por ejemplo, 5 pesos. Seguidamente pagaba con un billete de 10 pesos. Una vez que recibía el vuelto, con aire distendido y hablando sobre cualquier tema, “encontraba” casualmente el “cambio” en otro bolsillo. Entonces le decía al desprevenido comerciante: -“Espere, espere. ¡Acá tengo cambio, tome! Y deme nomás los 10 pesos”. Si todo andaba bien, efectivamente le era devuelto el billete grande pero él no devolvía lo que había recibido antes como “vuelto”. Hecho eso, le había timado 5 pesos a su víctima.

Juan Carlos La Madrid
Una tarde, el poeta Juan Carlos La Madrid, en un café de Cabildo y Congreso, llamado “El violín del diablo”, me presentó a dos amigos que habían ido a visitarlo. Se trataba de dos simpáticos malandras recién llegados de Europa, donde vivían en una casa rodante y hacían el “cinco y cinco” en los casinos. ¡Toda una especialidad!
  
  • Estimado Luis, esto me hace recordar cuando fuimos a la casa de los punguistas "a comer un asado". ¿Te acordás de la casa cómo era? Y cómo estaba sentado La Madrid en un sillón de mimbre y pegado detrás, en la pared, bajo una galería un afiche de Carlitos en el Gran Dictador?. Aquello, más que una cena fue una larga charla con el Negro y los jubilados punguistas. Contado así parece una cosa normal; personalmente no conozco a nadie que tuviera una experiencia semejante , donde viejos punguistas hablaban también sobre viejos métodos para punguear. Nos contaban cómo hacían el “cinco y cinco” que, después, supimos que salían a hacerlo para comprarle al Negro los remedios que vos le recetabas. ¿Te acordás? ¡Qué tiempos! Nuevamente gracias por el correo. 
                  Un fuerte abrazo.
                  Carlos 
  
Para más datos, ver: ACERCA DE JUAN CARLOS LA MADRID

De la película "Nueve reinas" (comienzo)
Cuando el actor Gastón Pauls hace el "5 y 5"
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jueves, 3 de noviembre de 2011

ACERCA DEL DÓLAR


      El dólar, que es la unidad monetaria de los Estados Unidos de Norte América, curiosamente, no es una palabra de origen inglés sino alemán.
             En el siglo XVI, en el valle de San Joaquín, en la región de la Bohemia (hoy República Checa), se acuñaron monedas de plata llamadas Joachines Thaler o, simplemente, Thaler, con el significado de del valle.
            Este nombre dio origen a la voz del bajo alemán daler, de la que derivaron el flamenco daelder y la palabra inglesa dollar.
            La moneda fue llevada a España por el emperador Carlos V y circuló por toda Europa.
            En 1792, por ley del 2 de abril, se instituyó en América del Norte la moneda Dollar, tomando como modelo de valor el peso duro español en uso en las colonias.
            Entre nosotros, muchos años después, propensos a llamar a los distintos valores del papel moneda haciendo referencia a sus respectivos colores, el dólar derivó en verde, mientras nuestros “colorados” eran condenados al horno.
            Luego, inflación y superinflación mediante, pasó a ser común oír hablar de palos verdes.
            Y en este punto, creo oportuno recordar que también existe una plata negra, la que sólo puede perder su condición de tal mediante un “blanqueo”. 
            Especie de tablero de damas es éste, en el que los que mueven hábilmente las fichas suelen ser, precisamente, los que tienen billetes de todos los colores.

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