jueves, 3 de abril de 2014

ACERCA DEL BOICOT Y EL LINCHAMIENTO

El padre John O'Malley arengando a los vecinos.
Él fue el creador del término boicotear.
Boicotear significa privar a una persona o a una entidad de toda relación social o comercial para perjudicarla y obligarla a ceder en lo que de ella se exige.
La palabra boicot surgió en 1880, cuando un grupo de campesinos irlandeses se vio ante la imposibilidad de hacer pagos sus alquileres. Un oficial británico retirado, Charles Boycott, administrador insensible y fiel a los intereses del trompa de las tierras, insistió en querer cobrar a cara de perro y así le fue. El peluquero, el panadero y el almacenero de la esquina se negaron a atenderlo. El cartero dejó de entregarle la correspondencia y cada vez que se encontraban con él en la calle le sacaban la lengua y le hacían cortes de manga. En realidad lo que le hicieron fue la vida imposible y el pobre Boycott, el primer boicoteado de la historia, al menos con ese nombre, no tuvo más remedio que regresar a Londres y comprobar cómo se internacionalizaba e inmortalizaba su apellido.
Charles Lynch
El linchamiento es una forma de ejecución (sin proceso ni juicio alguno), realizada por grupos organizados o multitudes, que se lleva a cabo contra alguien de quien se presume autor de un delito. El término deriva del nombre de un juez de paz de Virginia, EE.UU., del siglo XVIII, Charles Lynch, quien ordenó ejecuciones sin juicio previo durante la guerra de la independencia estadounidense.
 Como vemos, aquí cada carlitos hizo de su apellido un verbo: boicotear y linchar.

 Y hablando del buen nombre y honor, sus familias... ¡completamente agradecidas! 






                                          "La maestra" - de y por Héctor Gagliardi
                                                          ( boicot a la "suplente")