jueves, 26 de noviembre de 2015

PIOVE EN SAN TELMO




PIOVE EN SAN TELMO
(tango)

Piove en San Telmo
dulce percanta
y  al  sol  no  brilla
la  rosa  blanca.

Piove  en  el  barrio
en  la  cheno  oscura.
Nubes  de  atorro
cubren  la  luna.

Juná  la  lluvia  en  la  yeca,
estrilando  en  la  ventana.
Juná  al  viento  y  la  neblina
que  al  ancho  río  deschavan.

Que  al  ancho  río  deschavan.
San  Telmo,  minga  de  sol.
Garúa  de  un  tiempo  viejo
cayendo  en  mi  corazón.

Letra:  Luis  Alposta 

Música:  Juan  Carlos  “Tata”  Cedrón 

Grabado  por  el  Tata  en  París, en Dic. de 2004

piove:  llueve (del italiano piovere, llover)





jueves, 19 de noviembre de 2015

ACERCA DE LOS CANDIDATOS Y LA AMBICIÓN

Candidus en latín significa blanco, de ahí que candidatus pase a denominar al que va vestido de blanco. Entre los romanos, las personas que buscaban nominaciones o que se presentaban para obtener aceptación oficial en una entrevista o examen, lo hacían vistiendo una túnica blanca como muestra de fidelidad y humildad. Tal vez de esa costumbre provenga el estar de punta en blanco                 Siglos mediante, entre nosotros, el "candidato" pasó a ser tanto el novio de la nena como un caballo de carreras con grandes posibilidades de ganar, pero, ya con el sentido de cándido, es también sinónimo de gil, de boncha, de alguien fácil de engañar, dándose la paradoja de que entre los candidatos a cargos políticos ocurre precisamente lo contrario. En este caso los giles suelen ser los otros.
   Si hay algo que los candidatos (políticamente hablando) tienen en común es la ambición; y esta palabra, cuyo origen también se remonta al latín, ambitusambire, que quiere decir ir de un lado a otro, amplió después su significado.
 Ya en aquellos tiempos, los candidatos a puestos públicos ambulaban entre la gente pidiendo que votaran por ellos. Luego se asoció esta acción al hecho de que todo político, además, exhibe su pretensión de poder y honores.
Y así fue como la ambición pasó a significar deseo ardiente de conseguir no sólo poder sino también riquezas, dignidades o fama. 

Escuchemos ahora lo que decía Ángel Villoldo de los "candidatos":


                                  "Matufias" - de y por Ángel Villoldo (1903)

"La crisis" de y por Alfredo E. Gobbi - (c. 1907)

jueves, 12 de noviembre de 2015

ACERCA DE ENRIQUE HORACIO PUCCIA

Matasello emitido por el Correo Argentino
dibujo de Luis Alposta (h)
     Enrique Horacio Puccia nació en Barracas el 14 de noviembre de 1910 y falleció el 26 de septiembre de 1995. Fue miembro fundador de la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la misma en el período 1980-1995.
         Puccia nos permite conocer a la ciudad toda desde su trama más íntima y reveladora, transportándonos al tiempo de Villoldo; historiando calles y barrios; hablándonos de su "Barracas en la historia y en la tradición", desde sus singularidades, sus secretos y las vidas de sus gentes. En su condición de historiador, su inquietud fecunda ha estado centrada siempre en Buenos Aires, ciudad a la que amó entrañablemente.
         Por eso el Día del Historiador Porteño (14 de noviembre), se instituyó pensando en él.
         Pero, además de sus méritos intelectuales, Enrique Horacio Puccia tenía otros títulos más íntimos a nuestra consideración y a nuestro afecto. Su sentido de la amistad, su trato amable y cordial, nos lo hacían particularmente dilecto.
         Su presencia era un regalo en cualquier parte y su encuentro casual deparaba siempre las más gratas sorpresas. Se le veía llegar con el rostro sonriente, y de inmediato nos atrapaba con su conversación, en la que se juntaban la anécdota sabrosa, la referencia erudita y la evocación admirable de personas y hechos. 
         Así lo recuerdo. 
        

         Fue el 31 de agosto de 1982. Acababa de finalizar el Segundo Congreso de Historia de los Barrios Porteños y los Amigos del Café Tortoni decidieron homenajear a Enrique Horacio Puccia, presidente entonces de la Junta Central y del mencionado Congreso, entregándole la “Orden del Pocillo”.
Aquella noche, al finalizar el acto y después de compartir un café, le dediqué este soneto:
                                       
                    A PUCCIA

Hoy me asiste el deseo y la esperanza
frente a una hoja en blanco que me acucia
de lograr un soneto fratelanza
sin espamento alguno y sin argucia.

No es mi intención plasmar una semblanza
ni buscar esa rima casquilucia
que al remate me lleve sin tardanza
haciendo de un soneto una minucia.

No hace falta caer en alharacas.
Que aquí el punto es Enrique, el de Barracas,
a quien Quinquela le entregó el "tornillo"

por gomía y troesma roncoroni
y al que hoy toda la barra del Tortoni
lo agasaja y le entrega su "pocillo".

                                            Luis Alposta
"El cuarteador" - tango - Letra: Enrique Cadícamo - Música: Rosendo Luna (seudónimo de E. Cadícamo) - Canta Angel Vargas - Orq. de Angel D’Agostino

jueves, 5 de noviembre de 2015

POEMA CERO


"POEMA CERO" - Grabado de Ana María Moncalvo 2/25 - 1972


POEMA CERO

Puedo  escribir  los  versos  más  lunfas  esta  noche. 

Escribir,  por  ejemplo:  La  mina  está  forfai
y  en  la  grotesca  mueca  de  su  escracho,
la  esperanza  se  deja  ver  un  cacho
cuando  alguien  le  presenta  un  cusifai.
  
Puedo  escribir  los  versos  más  lunfas  esta  noche.

Porque  en  noches  como  ésta  el  chiquilín
me  brindó  la  moneda  rezagada,
y  el  café,  la  vigilia  trasnochada
donde  nació  este  hermoso  berretín.

Puedo  escribir  los  versos  más  lunfas  esta  noche...

pero,  con  gris  de  calle  en  la  mirada,
con  nostalgia  y  pelusa  en  el  bolsillo,
frente  a  la  negra  boca  de  un  pocillo
me  está  por  sorprender  la  madrugada.

                                                         Luis  Alposta

"Poema Cero" - Letra: Luis Alposta (1967)
Musicalizado y grabado por Edmundo Rivero 
(1968 - Sello Philips).