domingo, 15 de agosto de 2021

EN UN BONDI COLOR HUMO

        fines del siglo XIX la “tracción a sangre” le cedió paso a la electricidad y a treinta millas por hora, entre quintas, hornos de ladrillos, casas modestas, extensos baldíos y uno que otro chalet con tejado inglés, el trepidante bondi atravesó todo un tiempo que coincidió con el desarrollo y la prosperidad de los barrios.
          Se llamó bondi al tranvía, por primera vez, en 1876, en Río de Janeiro, cuando la empresa británica de origen emitió bonds o acciones con los que identificaba a sus coches.
          Nosotros, después, también le dimos ese nombre a los ómnibus. Y aquí recordemos que, a estos, en Buenos Aires, en la década del cincuenta se los pintaba de color plateado; de color humo.
          Transporte público que no sólo dio trabajo a choferes y vendedores públicos, sino, “también”, a punguistas y lanceros.

          Y vaya aquí como ejemplo esta historia de la que fui testigo. Fue una tarde de 1954, viajando en el 102. Versos que fueron musicalizados 53 años después por Daniel Melingo. 



EN UN BONDI COLOR HUMO                    

Ilustración de Manuel Aranda
En un bondi color humo,
que  al  trocén  se  dirigía,
presencié  una  fulería
que  resultó  una  función.
Vi  como  un  pobre  chabón
palpándose  la  sotana,
le  batió  a  un  punga  la  cana,
y  éste,  al  verse  acorralado,
buscaba  desesperado
aligerarse  del  paco,
fruto  "digno"  del  atraco
que  le  fuera  deschavado.

A  pesar  que  el  gratarola
le  dio  a  la  declamación,
no  lo  convenció  al  botón,
que  se  mostró  intransigente.
En  medio  de  tanta  gente
y  ya  frente  a  un  oficial,
teniendo  corrido  el  dial
se  le  acabó  el  reportaje,
y  al  revisarlo  de  ultraje,
en  una  forma  fulera,
lo  portaron  en  galera
y  el  bondi...  siguió  su  viaje.

Letra:  Luis  Alposta  (año  1954) 
Música:  Daniel  Melingo (año 2007)

LA TÍPICA MELINGO - en el CCK - dirigida por el maestro Juan Pablo Gallardo, acompañado, entre otros grandes musicos, por Muhammad Habbibi, Pato Cotella, 
Juan Ravioli, Gonzalo Santos y Matias Rubino.

Este tema ha sido tratado en la tesis de post-grado -llevada al libro en el 2010-  presentada en Alemania, su país de residencia, por Silvia Ivanuscha-Gómez.

Estimado Don Luis:

        Discúlpeme la tardanza. Recién esta semana dí­ mi exámen oral final y terminé oficialmente con el máster. Le hago llegar el capí­tulo 5.1.1. Análisis y traducción de un texto (letra) de tango. La traducción al alemán pretende más que nada transmitir el contenido de sus versos, o sea la idea que Ud. expresa. Ya que no hay definiciones académicas correspondientes en alemán para cada idea o para cada vocablo lunfardo una traducción fidedigna "oficial" de cada palabra no existe. Los lunfardismos están marcados en itálica porque son el tema de la tésis y aparte les sigue un comentario o una explicación al pie del poema. Su poema pertenece a la parte práctica de mi tésis, que contiene su traducción al alemán con comentario: su texto como ejemplo del tango. Si tiene interés le mandarí­a todo el capí­tulo de los textos de música u otras partes de mi tésis.

SILVIA IVANUSCHA-GOMEZ

Análisis y traducción de un texto de tango

        Como muestra de texto he elegido el tango más reciente "En un bondi color humo" del disco "Maldito Tango" de Daniel Melingo de 2007. El texto fue escrito en 1954 por el entonces poeta de 16 años Luis Alposta, quien, según sus propias declaraciones, lo había destinado originalmente al célebre cantor de tango Edmundo Rivero. Sin embargo, Melingo no puso música al poema hasta más de 53 años después. Melingo en realidad viene de la escena del rock, pero ha estado haciendo música de tango durante unos 10 años. Interpreta principalmente el tango de las décadas de 1920 a 1940, que trata temas como la periferia, los barrios, la miseria, la enfermedad, el dolor, la ira o la desesperación, pero también escribe él mismo textos de tango, en los que él, entre otras cosas, aborda la violencia, el sexo y las drogas. La fructífera colaboración entre Alposta y Melingo ya ha dado lugar a numerosas canciones de tango actuales, en cuyos textos juega un papel importante el Lunfardo.

        Me decidí por la pieza mencionada porque por un lado se presenta aquí la poesía del tango de los años 50 en conexión con la música tanguera actual, que revela la atemporalidad de esta música y su lenguaje. Por otro lado, refleja la clara tendencia a nuevas interpretaciones de viejos temas, que también se puede encontrar en otros intérpretes de tango modernos. Las palabras y frases que aparecen en la pieza en Lunfardo están marcadas en cursiva en el texto de origen y en el texto de destino en la primera aparición y se explican al final de la canción.

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[1] Diese Information stammt aus einer E-Mail-Korrespondenz mit Luis Alposta, dem Autor des Gedichtes, vom 30.01.2009.



En un bondi1 color humo


In einem rauchfarbenen Bus

 

 

En un bondi color humo,

In einem rauchfarbenen Bus,

que al trocén2 se dirigía,

der Richtung Zentrum fuhr,

presencié una fulería3

bekam ich eine hässliche Geschichte mit,

que resultó una función.

die zu einem Spektakel wurde.

Vi como un pobre chabón4

Ich sah, wie ein armer Kerl,

palpándose la sotana5,

seine Innentasche befühlend,

le batió6 a un punga7 a la cana6,

einen Taschendieb erwischte,

y éste, al verse acorralado,

und als dieser kein Entrinnen sah,

buscaba desesperado

versuchte er verzweifelt,

aligerarse del paco8,

das Geldbündel loszuwerden,

fruto digno del atraco

das begehrte Diebesgut,

que le fuera deschavado9.

das ihn entlarvte.

 

 

A pesar que el gratarola10

Obwohl der Langfinger

le dio a la declamación,

sich herausredete,

no lo convenció al botón11,

überzeugte er den Polizisten nicht,

que se mostró intransigente.

der unerbittlich blieb.

En medio de tanta gente

Inmitten dieser Menschenmenge,

y ya frente a un oficial,

vor einem Beamten stehend,

teniendo corrido el dial12

war er völlig neben der Spur

se le acabó el reportaje,

und wusste nichts mehr zu sagen,

y al revisarlo de ultraje,

und nach einer demütigenden Durchsuchung

en una forma fulera3,

wurde er in unsanfter Manier

lo portaron en galera13

abgeführt,

y el bondi ... siguió su viaje.

und der Bus ... setzte seine Fahrt fort.



Erläuterung der Lunfardismen:

1   Bondi ist der Ausdruck im Lunfardo für einen „Linienbus“ bzw. colectivo in Buenos Aires oder – wie in diesem Fall – für einen „Omnibus“, der mehr Personen befördern konnte als der colectivo und zu jener Zeit silberfarben[1] war. Daher auch „rauchfarben“. Ursprünglich hatte ich angenommen, dass es sich um einen Linienbus handelt, der aufgrund seiner großen Abgaswolke „rauchfarben“ ist. Aber 1954 gab es das heutige Chaos und Getöse der qualmenden und dröhnenden Linienbusse wahrscheinlich noch nicht, und color humo bezieht sich daher auf die silberne Farbe des Busses. Bondi leitet sich vom brasilianischen bonde ab. Dort bürgerte sich diese Bezeichnung für „Straßenbahn“ in Anlehnung an die von dem Gründungs- und Betreiberunternehmen der Straßenbahn in Río de Janeiro seiner­zeit herausgegebenen „Bonds“ ein.

2   Trocén ist der Vesre von centro für „Zentrum“, „Innenstadt“.[2]

3   Fulería bedeutet „etwas von schlechter Qualität“, „Armut“, „Ärger“, „Bosheit“ oder „Ver­rat“. Das Wort leitet sich ab von fulero, das „falsch“, „unangenehm“, „hässlich“, „untreu“, „un­­­moralisch“ oder „verärgert“ heißen kann. Fulero ist die paragogische Erweiterung von ful für „falsch“ aus der spanischen Umgangssprache.



[1] Die Information, dass es sich um einen silbernen Omnibus handelt, stammt aus der E-Mail-Korrespondenz mit Luis Alposta vom 30.01.2009

Tapa del libro - Ed. Johannes Herrmann Verlag - GieBen 2010

5.1.1  Analyse und Übersetzung eines Tangotextes

Als Beispieltext habe ich den neueren Tango „En un bondi color humo“ aus dem Album „Maldito Tango“ von Daniel Melingo aus dem Jahre 2007 ausgewählt. Der Text wurde bereits 1954 von dem damals 16jährigen Dichter Luis Alposta geschrieben, der ihn nach eigenen Angaben ursprünglich für den berühmten Tangosänger Edmundo Rivero vorgesehen hatte.[1] Das Gedicht wurde jedoch erst über 50 Jahre später von Melingo vertont. Melingo stammt eigentlich aus der Rockszene, macht jedoch seit ca. 10 Jahren Tangomusik. Schwerpunktmäßig interpretiert er den Tango der 1920er bis 1940er Jahre, der Themen wie Vorstadt, Stadtviertel, Elend, Krankheit, Trauer, Wut oder Verzweiflung behandelt, aber er schreibt auch selbst Tangotexte, in denen er u. a. Gewalt, Sex und Drogen thematisiert. Aus der fruchtbaren Zusammenarbeit von Alposta und Melingo sind bereits zahlreiche aktuelle Tangolieder hervorgegangen, in deren Texten der Lunfardo eine wichtige Rolle spielt.

Ich habe mich für das genannte Stück entschieden, weil hier einerseits die Tangopoesie der 1950er Jahre in Verbindung mit heutiger Tangomusik vorgestellt wird, wodurch die Zeitlosigkeit dieser Musik und ihrer Sprache zu Tage tritt. Zum anderen spiegelt es die deutliche Tendenz neuer Interpretation alter Themen wider, die man auch bei anderen modernen Tangointerpreten findet. Die in dem Stück vorkommenden Wörter und Wendungen im Lunfardo sind im Ausgangstext und im Zieltext beim jeweils ersten Auftreten kursiv markiert und werden am Ende des Liedes erläutert.


[1] Diese Information stammt aus einer E-Mail-Korrespondenz mit Luis Alposta, dem Autor des Gedichtes, vom 30.01.2009.