jueves, 25 de octubre de 2018

ACERCA DE LA RISA

         
Con Federico Guillermo Pedrido - 1978
        ¿Qué es la risa? ¿Qué la provoca?
           Esa convulsión involuntaria y gozosa, a la que llamamos risa, ha sido frecuentada durante siglos por filósofos, moralistas y médicos. 
Platón sostenía que reírse a expensas de la debilidad del otro no era sino regocijarse en el mal ajeno, derivándose de ello un placer similar al que sentimos cuando nos rascamos. Aristóteles relacionaba lo cómico con la fealdad y el envilecimiento, es decir, con lo “no-ideal”, y sostenía que “el hombre es el único animal que ríe”.
Laurent Joubert, un médico de Montpellier que publicó un tratado sobre la risa en 1579, advirtió que siempre hay un dejo de amargura en la carcajada. Y en esa reflexión ya estaba el germen de lo que sería -después de más de tres siglos- el conocido poema de Juan de Dios Peza “Reír llorando”, y las letras de estos tres tangos: “Qué risa” (de Marsilio Robles), “Ríe payaso” (de Virgilio Carmona y Emilio Falero) y “Vagabundo” (de Emilio y Agustín Magaldi – Noda) cuyos primeros versos dicen:

                                        Me río de las penas,
                                        me río de la ilusión,
                                        me río de las bellezas,
                                        de la vida y el amor.
                                        Loco a mí me llaman
                                        al ver que río yo,
                                        porque el mundo no sabe
                                        lo que reclama mi dolor.

Pero… por sobre todas las cosas, ¡la risa es salud!
Entre los efectos psicológicos más importantes está la relajación (que incluye la de los esfínteres), el alivio de tensiones y estrés, y el estímulo de la confianza, la ilusión y el optimismo.

Y recordar que, también, se puede "morir de risa". 

"Otario que andás penando" - tango de Enrique Delfino y Alberto Vaccarezza 
Canta Carlos Gardel

domingo, 21 de octubre de 2018

EN EL DÍA DE LA MADRE

    El querido "Negro" Roberto Peregrino Salcedo, el que le escribía los libretos a Minguito, fue quien, dándole papel y lápiz al poeta, nos regaló este entrañable poema:

mi mamá me ama



El bacán sesentón piantó pal “shopping”
y compró pa´ su vieja un buen regalo.
Roberto Peregrino Salcedo
Lo garpó muy campante porque al toque,
firmó con su “Mont Blanc” un checonato.


Pensó un saludo pa´ fletar de raje
directo al corazón, el de su madre,
minga de “Fax”, “E-Mail”, o de “Internet”
sino por mano propia, vía sangre.


Esperaba el chamuyo de su cuore
pa´ su tarjeta personal, bacana.
El Rolex de oro le morfó las horas,
y el mensaje filial se le negaba.


Rechiflao por la espera dijo “planto”,
y compró: sacapuntas, blando lápiz,
y un cuadernito de colgar palotes,
cuadriculao, como en el tiempo de antes.

Con bastoncitos ensayó la “m”,
redondeles y ganchos pa´ la “a”
y así temblando iluminó llorando,
la frase más papusa: “mi mamá”.

Con escritura ingenua, la de antaño,
dio testimonio de su amor primero,
orando la plegaria candorosa
que encendía las hojas del cuaderno,

mi mamá me ama
mi mamá me ama
mi mamá me ama

Amuró el Faber, encendió un cigarro.
Peló su lapicera y satisfecho,
escribió con su letra ejecutiva:

Vieja, todo está igual,
no cambió nada:
Yo amo a mi mamá,
y mi mamá me ama.

           "BONJOUR MAMÁ" -CANCIÓN DE FRANCISCO BARROSO - ALBERTO MASTRA
CANTA EDMUNDO RIVERO