domingo, 24 de enero de 2021

DE LA ANÉCDOTA AL TANGO


Luis Alposta y Daniel Melingo

     Daniel Melingo, sin conocernos personalmente, con motivo de haberme grabado el tango “El escape” (El piro), una noche de octubre de 1998 llamó por teléfono a mi casa y preguntó por mí. Era para invitarme a la presentación de su Álbum “Tangos Bajos”. Atendió mi señora, la que después del consabido ‘espere un momento’, alcanzó a escuchar que del otro lado de la línea alguien decía: -¡Está vivo!

D Murray
         Y nos conocimos. Fue el 22 de octubre del 98, en el Club del Vino; la noche en que, no solo nació “El Tango del Vampiro”, nuestro primer tema, sino, también, una dupla autoral que sigue produciendo.

         Veinte años después, en su nuevo Álbum “Oasis” (parte de la ópera próxima a extrenarse), Melingo graba el tango (una de las arias de dicha ópera) en el que cuento cómo el personaje central -el Linyera-,  muere al caer de una torre. 

"Sin embargo Todo suena a regreso.                                

él volverá en un eco. El eco de su voz y su presencia."

         Y vuelve. Vuelve y le da título a este tango con las mismas palabras que, veinte años atrás, alguien pronunció del otro lado de la línea: -¡Está vivo!

¡ESTÁ VIVO

 Se dibuja en la luna 
el vuelo color tierra de un gorrión. 
 Y el Linyera agoniza. 
Como un afiche desgarrado a mano. 
 Sin embargo, todo suena a regreso. 
 Porque entre su agonía 
y la frialdad candente de los otros, 
 cabe un sueño. 

 Claro rostro del día, 
antípoda de la oscuridad y del aullido, 
que habrá de concretarse en otros días, 
y uno tras otro, en su continuidad, 
tamizarán el sol. 

 Y en la torre celeste, 
en su silencioso reloj, 
imperturbable destejedor de horas; 
en los silencios y en las estridencias; 
en oboes, en chelos y violines, 
él volverá en un eco. 

 El eco de su voz y su presencia. 
¡El Linyera está vivo! 

Letra: Luis Alposta (Diciembre 2017)
Música: Daniel Melingo