jueves, 15 de octubre de 2015

ACERCA DE UN POEMA DEDICADO A LA MADRE

      Roberto Peregrino Salcedo, el querido "negro" Roberto Peregrino Salcedo, el que le escribía los libretos a Minguito, el autor de Los Evangelios en Lunfardo, fue quien nos regaló este poema:

mi mamá me ama



El bacán sesentón piantó pal “shopping”
y compró pa´ su vieja un buen regalo.
Roberto Peregrino Salcedo
Lo garpó muy campante porque al toque,
firmó con su “Mont Blanc” un checonato.


Pensó un saludo pa´ fletar de raje
directo al corazón, el de su madre,
minga de “Fax”, “E-Mail”, o de “Internet”
sino por mano propia, vía sangre.


Esperaba el chamuyo de su cuore
pa´ su tarjeta personal, bacana.
El Rolex de oro le morfó las horas,
y el mensaje filial se le negaba.


Rechiflao por la espera dijo “planto”,
y compró: sacapuntas, blando lápiz,
y un cuadernito de colgar palotes,
cuadriculao, como en el tiempo de antes.

Con bastoncitos ensayó la “m”,
redondeles y ganchos pa´ la “a”
y así temblando iluminó llorando,
la frase más papusa: “mi mamá”.

Con escritura ingenua, la de antaño,
dio testimonio de su amor primero,
orando la plegaria candorosa
que encendía las hojas del cuaderno,

mi mamá me ama
mi mamá me ama
mi mamá me ama

Amuró el Faber, encendió un cigarro.
Peló su lapicera y satisfecho,
escribió con su letra ejecutiva:

Vieja, todo está igual,
no cambió nada:
Yo amo a mi mamá,
y mi mamá me ama.