jueves, 22 de mayo de 2014

ACERCA DE TRES FRASES POPULARES QUE VIENEN DE LEJOS

Jota es el nombre de una de las letras, y en segunda acepción, utilizándose con negación, significa cosa mínima, o la mínima cosa que se puede saber o entender de algo. De ahí que se diga no saber ni jota; no entender ni jota. Y esto es algo que viene de lejos. La jota (yud) es la letra más pequeña del alfabeto hebreo
En el Sermón de la Montaña, Jesús, refiriéndose a la no profanación de las cosas santas, nos manda no arrojar perlas a los puercos, no sea que las pisoteen y volviéndose hacia nosotros nos despedacen.
A dos mil años de distancia, seguimos diciendo que no hay que darles margaritas (en latín perlas) a los chanchos.
Es la Biblia, también, la que nos cuenta que Jesús fue rechazado en Nazaret. Eso ocurrió un sábado en que se puso a enseñar en la sinagoga. Los vecinos, allí reunidos, decían, asombrados: ¡Pero, de dónde le viene a éste tanta sabiduría! ¡Acaso no es éste el hijo del carpintero! ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanos? Fue cuando Jesús dijo que “Un profeta sólo es despreciado en su pueblo, entre sus parientes y en su casa.”
 Y no hay tutía. La misma Biblia nos dice que en esto no hay milagro que valga. Nadie es profeta en su tierra: ¡Pero qué va a ser importante ese tipo, si vive a la vuelta de mi casa!


Nadie es profeta en su tierra (Fragmento de la Película Jesús de Nazaret):  https://www.youtube.com/watch?v=D4yM5AJ4Zso

Cuando le pregunté al centurión sobre el origen de la expresión "se armó un tole tole",
pasó a explicármelo: - La muchedumbre, enardecida, gritaba: ¡Tole, tole...