jueves, 23 de mayo de 2013

ACERCA DE ITALIANISMOS Y COMIDAS


No son pocas las palabras de origen italiano que se han ido incorporando a la parla nuestra de cada día, y que están relacionadas con la comida. Palabras que la cocina italiana ha exportado, no sólo a nuestro país sino a todo el mundo. Términos gastronómicos que terminaron imponiéndose, sin dar lugar a la creación de nuevos vocablos para reemplazarlos. Una excepción la encontramos en el pan dulce navideño, versión argentina del panettone. Pero lo común es lo contrario. La mayoría de estas palabras conservan sus significados sin dejar por eso de enriquecerse con nuevas acepciones. Tal los casos de los mentados "papelitos" o raviolesel tirarse a muerto o a mortadela; el darle el pesto a alguien o recibirlo; el quedarse callado o musarela; el tener los dedos o los grisines hinchados; el tener vigor, potencia o polenta; el ser un chupóptero, a quien preferimos seguir llamando ñoqui, aunque cada vez sean menos los que cobran el día 29.
            Y por último, ser una persona torpe, boba, atontada, de pocas luces o, simplemente un salame.
            En este punto, creo oportuno traer a cuento que la palabra salame es una voz italiana con la que se designa al embutido hecho con carne vacuna y carne y grasa de cerdo, picadas y curadas, que se come crudo y que fue inventado por los egipcios aunque usted no lo crea.



LOS ÑOQUIS DEL 29 (Tango Tarantella)