jueves, 19 de abril de 2012

ACERCA DE RANKO FUJISAWA



    Entre las cancionistas japonesas que fueron atraídas por el tango merece un capítulo especial Ranko Fujisawa, a quien conocí el 12 de febrero de 1980, en el café “Ten Roses” de Tokio. Fuimos presentados por Yoyi Kanematz. Durante aquel encuentro, Ranko me dijo que ése habría de ser el primer reportaje que un argentino le hacía en su país.
Con Ranko y su esposo Shimpei Hayakawa
Tokio, 15 - 2 - 1981
            - Comencé, siendo muy joven, a trabajar en un club americano, donde cantaba clásico. Pero recién fui ganada por el tango argentino cuando escuché por primera vez “La cumparsita”, interpretada por la Orquesta Típica Tokio. Después de sentir una profunda emoción, decidí que debía cantar esa música.
            Ya casada con Shimpei Hayakawa, director de la Orquesta Típica Tokio, es incorporada a dicha agrupación en la que canta tangos en castellano.
            - El primer tango que canté fue “Caminito” -me dijo-  acompañada por la orquesta que dirigía mi esposo, en 1948, a bordo de una fragata argentina. Viajé por primera vez a la Argentina a mediados de agosto de 1953 y me presenté ante el público porteño acompañada por Aníbal Troilo y Roberto Grela, en el teatro “Discépolo”. Volví a Buenos Aires en 1954, 1956 y 1964.
            Un año después de aquel encuentro,  en febrero de 1981, me invitó a verla actuar: fue cuando hizo su reaparición ante el público japonés acompañada  por el maestro Horacio Salgán, en el teatro Shibuya Kokaido, en Tokio.
            En junio de ese mismo año volvimos a encontrarnos, pero esta vez en Buenos Aires, y lo festejamos con una cena.
            Ranko dio su último recital el 6 de septiembre de 1991. Desde entonces, vive en la ciudad de Nagaoka, distante 300 km de Tokio.

"Caminito" - Tango de Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza
Canta Ranko Fujisawa con la orquesta de Miguel Caló