jueves, 29 de diciembre de 2011

ACERCA DEL ORIGEN DE LA PALABRA LUNFARDO


Amaro Villanueva
            Amaro Villanueva fue el primero en asociar la palabra lunfardo con lombardo.
            Leyendo “Los amores de Giacumina”, sainete de Agustín Fontanella, editado en 1906, y la novelita de igual nombre, de Ramón Romero (primera obra rioplatense escrita íntegramente en cocoliche, publicada por entregas en 1886), él encontró en ambos textos la palabra lumbardo, en boca de un napolitano, y, según se desprende fácilmente del relato, se refiere al nativo de Lombardía.
            Prosiguiendo el rastreo, éste dio sus frutos y, en el “Vocabulario Romanesco” de Chiappini, encontró esta constancia reveladora: Lombardo con el significado de ladrón.
            El señor Larousse, más explícito, es quien nos consigna que, en el medioevo, en Francia se llamó lombardos “a los financieros, cambistas, usureros, que en gran número procedían de Italia”.
            La importancia de semejante testimonio no necesita comentario: había encontrado la palabra lombardo con el significado de ladrón, contando ya con el cambio a lumbardo registrado en el uso local porteño, en el que lunfardo significa, también, ladrón, y luego, por extensión, pasó a llamarse así al vocabulario de ocultación utilizado por los malvivientes.
François Villon
            Los pasos serían entonces: lombardo-lumbardo-lunfardo.
            Ahora bien, mi aporte al tema, dejando de lado los diccionarios, es haber encontrado un antecedente literario que documenta lo dicho anteriormente, y que bien puede ser considerado ilustre dado que lleva la firma de François Villon.
            En su balada “Petitorio al Duque de Borbón”, en los cuatro primeros versos de la tercera estrofa, dice:

 “… Si pudiese vender mi salud
 a un lombardo, usurero de naturaleza,
 emprendería, creo, la aventura:
 tanto la falta de plata me ha embrujado…”


            Por  todo  esto,  es  a  unos  antiguos  lombardos,  de  mala  reputación,  que  les  estaríamos  debiendo  una  palabra  que  mucho  tiene  que  ver  con  la  parla  nuestra  de  cada  día.  

 "Poema Nº Cero" de Luis Alposta por Tita Merello